Cuatro meses y medio

¿Qué es viajar?

Viajar es salir de la zona de confort. Es estar en un sitio donde no habías estado antes de la misma manera o en el mismo contexto. Es vivir nuevas experiencias y compartirlas. Es aprender y disfrutar.

Tener un bebé, no deja de ser, en cierta manera, viajar, y sin duda el más importante viaje de nuestras vidas. Casi 5 meses ya.

Mara

¡Y cómo pasa el tiempo!

La fábula del MBA y el Pescador

Hace unos días he recordado una historia muy interesante que, en cierta manera representa el estilo de vida que he elegido, y que en ocasiones de hace complicado seguir, porque la vida al final, te arrastra hacia lo que el resto del mundo hace.

Cuando terminamos de viajar sabíamos que podría ocurrir. Establecerse una temporada en Holanda, estudiar un MBA, entrar en el mundo corporativo. Es una receta para olvidar todas las lecciones de vida que aprendimos durante el viaje y acostumbrarse de nuevo “a lo bueno” (notese el uso de las comillas)

El dilema entre la vida oriental y la occidental ha existido siempre. Una vida contemplativa, meditación, feng shui y comidas naturales versus largas horas de trabajo, competencia descarnada y la carrera por llegar a la cima.
Pero este dilema es falso, porque al final estés donde estés, tienes que hacer algo para sobrevivir, y al menos aquí la calidad de vida es en algunas situaciones, mejor. La clave, y aquí esta lo difícil, esta en saber integrar lo bueno de ambos mundos. Paliar nuestro capitalismo exacerbado con una vida mas natural y equilibrada. En una frase: mas te y menos café, mas meditación y menos estrés.

Como digo, no es fácil, y lo peor de todo es que es muy fácil perder el foco y olvidarse de que es lo importante en la vida, y por que estamos haciendo lo que hacemos. Por eso (y muy a mano de estudiantes de MBA), esta historia viene muy a mano:

Un MBA analista de McKinsey, después de tres años de proyecto en proyecto sin un solo día libre, consigue tener vacaciones, y decide viajar a una isla recóndita en un pais en vias de desarrollo, donde relajarse durante unos días.

Allí se encuentra un pescador descansando bajo la sombra de una palmera. El hombre, pensando que la vida en esta parte del mundo seria mas dura, le pregunta “buen hombre, no tiene usted que pescar?”, a lo que el pescador responde “ya he vuelto de mi pesca diaria, así que ahora puedo descansar”.

Esto dejo a nuestro MBA perplejo… ¿Como puede alguien, a mediodía, haber terminado de trabajar, y descansar tan tranquilo? Tras preguntarle sobre su jornada, el pescador responde

“Cuando he pescado lo suficiente para alimentar a los míos, y vender algunos peces para conseguir arroz y alguna cosa mas, puedo volver a casa.

“Y en que empleas el resto el día?” pregunta el MBA, que acostumbrado a trabajar 12 horas al día, no sabría que hacer con tanto tiempo libre!

“Pues duermo hasta tarde,  juego con mis hijos, duermo una siesta con mi mujer y algunos días visito a mis familiares en aldeas cercanas. En las tardes voy al pueblo donde me encuentro con mis amigos, bebemos algo, tocamos la guitarra y cantamos y entonces vuelvo a casa con mi familia. Vivo una vida plena”

En ese momento, nuestro MBA de McKinsey interrumpe al pescador. Su cabeza vuela con números e ideas, y le dice.
“Si te puedes permitir esto, es probablemente porque tus márgenes son muy bajos, y los recursos se pueden explotar mucho mas. Probablemente ese pescado valga mas en otro sitio y tu labor valga muchísimo mas!”
“Mira, tengo un MBA por la universidad de Harvard, y te puedo ayudar, escuchame con atención”

“En lugar de pescar durante dos o tres horas, saldrás a pescar durante ocho o diez. De esta forma podrás pescar muchos mas peces, venderlos y tener mas dinero?”

“Y para que”, contesta el pescador.

“Hombre! No seas ingenuo! Con ese dinero te podrás comprar una barca mas grande, con la que pescar durante mas horas y conseguir aun mas peces, que te reportaran aun mas beneficios, y tu margen aumentara!”

“Pero… para que?”

“Mira, esto se llama economías de escala. Cuanto mas producto generes, mayores son tus beneficios. Así, con el dinero que ganes, te podrás comprar otras dos o tres barcas, y tener a otros pescadores trabajando para ti”

“Ya, ya veo… Pero para que querría que otros pescadores trabajaran para mi en lugar de para ellos?”, el pescador no entendía nada…

“Cada vez tendrás mas barcos y pescadores, hasta que un día tengas una flota, y pesques tanto que puedas abrir tu propia planta. En ese momento ya no tendrás que pescar por ti mismo, gestionaras los salarios de tus pescadores, a los clientes, y las cuentas de la empresa. Te podrás mudar a la gran ciudad, o incluso al extranjero”

“Y cuanto tiempo necesitaría para eso?”, pregunto el pescador escéptico.

“Bueno, el éxito requiere tiempo y mucho, mucho esfuerzo! Pero quizá en diez o doce años puedas conseguirlo. Y lo mejor viene después Una vez tengas tu imperio de pescadores, podrás entrar en el mercado de valores, tener acciones, comprar, vender… Y ganar millones de dólares!”

“Oh! Millones! Y que haría entonces?”

“En ese momento es cuando te puedes retirar feliz, con tu fortuna y podrás  dormir  hasta tarde,  jugar con tus hijos, dormir una siesta con tu mujer y algunos días visitar a tus familiares en aldeas cercanas. En las tardes podrás ir al pueblo donde te encontraras con tus amigos, beberás algo, tocaras la guitarra y cantareis y entonces volverás a casa con tu familia.”

Cómo viajar barato

Como ya hemos comentado por aquí varias veces, la clave de nuestro viaje ha sido el balance en todos los sentidos. Y uno de ellos, que no baladí, ha sido el balance económico. Y no en balde hemos terminado (o semi-terminado) con el mismo dinero con el que partimos, y sin haber reparado en gastos!

¿Cómo es posible hacer un viaje que dure indefinidamente (en teoría) sin gastar las perras? La opción evidente es trabajar. Viajas varios meses, y trabajas otros tantos. Puede ser legal o ilegalmente, para clientes locales o de casa. En trabajos profesionales, o menos profesionales, pero el caso es ganar dinero, y de paso estar quieto en la misma zona por unas semanas / meses.

Pero otra opción consiste obviamente en reducir los costes del viaje. Si nuestro presupuesto para un país determinado es de 40€ diarios, quizá esta cantidad se puede reducir sensiblemente mediante una serie de acciones y actividades muy sencillas. Y no estoy hablando de dormir en la calle, comer sobras y no hacer absolutamente ninguna actividad. En absoluto. Hablo de dormir en sitios de calidad, hacer actividades como skydiving, buceo, trakkings, etc. ¿El truco? Utilizar las herramientas que tenemos a nuestra disposición. Aquí os dejamos algunos ejemplos de tareas que se pueden hacer durante el viaje para ahorrar un poco!

  • Recepcionista o limpiador en hostales
    En muchos hostales para backpackers en Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda, acogen gratuitamente a viajeros que quieran dedicar unas pocas horas al día a tareas de limpieza o administración. No será el trabajo más agradecido del mundo pero podrás ahorrar una buena cantidad mientras viajas en paises “caros”. Cuanto más grande sea el hostal más posibilidades tendrás, y por preguntar no se pierde nada! (Eso si, no esperes tener un alojamiento de lujo!)
  • Experto en social media para hoteles y actividades
    En cierta manera, todos nosotros somos un poco expertos en social media. Todos manejamos facebook como si nada, tenemos cuentas de twitter y conocemos los mejores lugares para buscar referencias en internet. Sabemos que existe google maps, tripadvisor y otros cientos de webs.  ¿Por qué no ofrecer a un hotel u hostal unas cuantas horas para escribir referencias positivas, comentarios, activar perfiles online y generar artículos en webs? No son pocas horas las que se pueden dedicar si le dedicamos un rato a pensar, y con esto podemos conseguir noches gratis en muchos alojamientos. ¿Qué podemos hacer? Aquí algunas ideas: Crear una página en facebook y llenarla con mis amigos, un perfil de linkedin, referencias en tripadvisor, un enlace en wikitravel, comentarios en blogs que hablen de la zona, dejar referencias personales en foros de viajeros, etc.
  • Webmaster
    Técnicamente me estoy tirando piedras sobre mi propio tejado, ya que me dedico profesionalmente a esto. Pero seamos sinceros, hay muchísimos alojamientos o restaurantes que no se pueden permitir pagar a un desarrollador una página web. En muchos casos ni siquiera tienen los conocimientos para hacer algo sencillo ellos mismos. Vosotros podéis pensar “Bueno, es que yo tampoco se hacer una página web”. Y la contestación es que hay cientos de sitios online donde podéis crear sitios sencillos con muy poco esfuerzo. WordPress permite por un pago mínimo tener nuestro propio dominio y plantillas, de forma que solo es cuestión de poner un poco de contenido y unas cuantas fotos!
  • Escritor de artículos
    Si llevamos cierto tiempo viajando, es posible que ya tengamos un pequeño “ejército” de seguidores. Amigos en facebook, followers en twitter, seguidores de linkedin y otras redes sociales, y además, lectores de nuestro blog de viaje. Quizá no sean muchos, 500, 1000, 5000… esto tiene mucho valor como publicidad, sobre todo si lo añades a otras tareas como las que ya hemos comentado. Puedes ofrecer escribir un artículo recomendándo la zona donde estás, y especificando que ese restaurante / hotel / actividad es IMPERDIBLE.
  • Fotógrafo semiprofesional
    Las cámaras réflex (o SLR) ahora están al alcance de casi cualquiera. La reducción de precio que han tenido hace que prácticamente uno de cada dos backpackers llevan una bajo el brazo. Sin embargo muchos de ellos la usan únicamente en automático. Si somos de los que damos el salto al manual, leemos artículos de cómo hacer buenas fotografías, y nos dedicamos a aprender y a mejorar (y usamos distintos objetivos para distintas situaciones), es posible que nuestras fotografías vayan mejorando poco a poco. Muchos negocios que no tienen acceso a una cámara réflex (o a un fotógrafo profesional), pueden ver tus fotografías como una forma adicional de promocionarse. Además de entregarles las fotografías “royalty free” para que las usen comercialmente, también suele ayudar subirlas a internet con una pequeña marca de agua y la zona donde están, de forma que google images las encuentre, y junto a ellas veamos “Zona – Hotel Paco”.
  • Relaciones públicas
    Si somos más extrovertidos, siempre podemos usar la opción de ser relaciones públicas. ¿Qué es esto? Pues básicamente un comercial. Los hoteles estarán encantados de que les lleves nuevos huéspedes, los restaurantes de que les lleves comensales, los centros de buceo de que les lleves buceadores, y todo así. Algunos te ofrecerán un pequeño porcentaje en forma de comisión y otros te ofrecerán alojamiento, o alojamiento y comida. El viajero típico está muy cansado de encontrarse con locales intentando venderle sus  productos o llevarles a su hostal, sin embargo el “western” que habla buen inglés tiene muchas más oportunidades de llevarse el gato al agua. Y esto los negocios lo saben. Así que una buena forma de ganarse el alojamiento, la cena, y las cervezas, es recogiendo a todos los nuevos turistas y llevándolos a los sitios (decentes) que te ofrezcan mejor comisión!
  • Barman
    Una evolución natural del relaciones públicas, y que en muchas ocasiones se realiza simultáneamente (y que además es totalmente compatible, primero les llevas al hotel, y por la noche a tu bar). En algunos bares te pagarán una comisión de lo que vendas. En otros te darán alojamiento y cerveza gratis, en otros directamente te pagarán algo de dinero. Todo vale! Muchas veces, juntando varios trabajos de estos (donde ninguno requiere “jornada completa”, y se puede hacer mientras estás simplemente en la playa), puedes vivir sin gastar absolutamente nada durante ciertas temporadas.
  • Aupair / house sitting / cat o dog sitting
    Algo bastante común en Estados Unidos, pero también en otros países “desarrollados”. Mucha gente que sale de vacaciones y no puede llevarse a su mascota, contrata a alguien para que la cuide. Otros, no les gusta dejar su casa vacía durante demasiado tiempo (por posibles robos, regar las plantas, evitar averías…), y buscan a alguien que simplemente “mantenga la casa”, y otros, buscan gente “niñeras generalmente”, que les ayude con los bebés o niños. ¿El pago? Depende el trabajo, pero puede ser desde el “uso y disfrute” de la casa en particular, hasta un pequeño estipendio económico para el día que tengamos libre a tomar nuestras cervezas!

 

Por supuesto, puedes hacer todas estas cosas a la vez. Depende el precio de la actividad, o el alojamiento que quieres conseguir gratis, puedes ofrecer unas cosas u otras. Quizá para una cena para dos en un restaurante puedes ofrecer simplemente una sesión de fotos. Para varias noches en un hostal, la gestión de la reputación online, etc.

¿Cuándo funciona? La clave radica en dos factores: La cantidad de competencia del lugar, y la ocupación del sitio. Si un hotel está vacío, el coste para ellos de ofrecerte una habitación gratis es muy pequeño. Sin embargo si el hotel está lleno, estarían perdiendo un cliente que SI que pagaría. De la misma forma si es el único hotel en la zona es menos probable que estén dispuestos a negociar estas cosas, pero si se tienen que pelear con otros tantos negocios alrededor, tu propuesta es básicamente publicidad muy barata.

¿Qué otras formas conocéis de reducir los costes del viaje?

Nota: Entrar a un país con visado de turista, implica que no puedes entrar en ninguna acción comercial dentro de sus fronteras. Todo lo que hemos comentado son acciones comerciales, se paguen en dinero o en especies, y por tanto, es ilegal hacerlo! Todo el mundo lo hace y no suele haber problemas de ningún tipo, pero es importante no dar mucho el cante, y hacer como que somos un cliente si viene la policía :) Ah, y nosotros no os hemos contado esto!

Nota 2: Lo ideal, sin embargo, es hacer algún trabajo que ocupe poco tiempo, y con el que produzcamos no solo lo justo para vivir, sino para ahorrar y pagarnos el transporte al siguiente sitio, o incluso para ahorrar para el siguiente destino, que puede ser más caro!

Los 10 mitos de viajar por largas temporadas

Cuando alguien decide dejar su vida “normal”, segura y pausada por un tiempo para conocer el mundo, suele haber bastantes detractores. Gente con energía negativa que por miedo o envidia, proyecta sus preocupaciones sobre el viajero, y crea los llamados “peligros de viajar”, siempre y cuándo esto sea fuera de paquetes organizados a resorts de ganado. Esto ha creado los mitos del viaje que resumimos a continuación.

  • Viajar es caro: Y comer también. No es lo mismo cenar en un restaurante de 5 tenedores, que comprar en el mercadona y preparar pasta con tomate. No es lo mismo viajar por Australia en hoteles, que saltar de guesthouse en guesthouse por Asia. Viajar es caro si lo queremos hacer caro, y es barato si lo queremos hacer barato. Todo depende de nuestro estilo de viaje y de qué comodidades estemos dispuestos a prescindir.
  • Hace falta tener mucho dinero ahorrado: Pues depende de cuánto tiempo queramos viajar, y de si estamos dispuestos a pringarnos en trabajos durante el viaje. Es posible trabajar en bares, recoger fruta, ayudar en negocios locales por un pequeño salario y manutención en prácticamente cualquier país. Gente que ha salido con 100€ en el bolsillo de su país lleva años viajando de forma nómada, ahorrando para comprar el siguiente billete de avión y mantenerse en la carretera.
  • Viajar es peligroso: Hay destinos que efectivamente, pueden llegar a ser peligrosos, pero no mucho más que nuestra España natal. El índice de robos, incluso de ataques violentos y con intimidación es muy superior en ciudades como Madrid o Barcelona que en las capitales asiáticas. En sudamérica también se escuchan problemas. Pero supongo que nadie se le ocurre meterse solo por caminos oscuros que no conoce, ni en Madrid, ni en Quito. Si uno tiene sentido común, y tiene cuidado de sus cosas, la seguridad no es un problema.
  • No volverás a encontrar trabajo: Algunos dicen: si tienes un año de agujero en tu curriculum, en el que no has hecho nada, todos los entrevistadores te preguntarán qué ha pasado, y en cuanto sepan que has estado “de vacaciones” por ahí durante un año (o más), tus posibilidades de contratación se reducirán. MENTIRA: Una persona que ha estado viajando por el mundo ha conseguido tener una perspectiva que es un valor importantísimo para muchas empresas. Aquella para la que esto sea un problema, probablemente sea mejor no trabajar para ella.
  • Viajar es huir: Muchos consideran que aquellos que viajamos por largas temporadas estamos “huyendo” de algo. De un trabajo, una relación o simplemente un mundo que no nos gusta. Si bien esto puede ser cierto no es la razón en la mayoría de las ocasiones. Es muy distinto querer huir de querer conocer otras perspectivas, mirar desde otros prismas, ver otras formas de vivir la vida, etc.
  • En España ya se vive muy bien, no hay nada como el hogar: Es cierto que la calidad de vida en españa es muy elevada, pero también es cierto que no tenemos de todo. Además no estamos hablando de abandonar el país, sino de conocer cosas nuevas para poder aplicarlas de vuelta a casa. Por otra parte, la situación actual hace que el nivel de vida acomodado esté cada vez más en duda, por tanto ¿Para qué quedarse en casa esperando a ser despedido, o en la cola del paro cuando podemos estar dando vueltas por ahí?
  • Viajar de mochilero es difícil: Más difícil es sobrevivir en un trabajo hoy en día. Con la cantidad de recursos e información que hay por ahí distribuida, preparar un viaje de estas características es la mar de fácil. Ya no es solo tener una lonely planet o similares a mano, sino conocer a otros viajeros que nos den trucos, buscar por internet, leer libros, etc. Viajar por poco dinero es mucho más fácil de lo que parece, y hay miles de personas de todas las edades y países que lo hacen. Y si tienes dudas siempre puedes contratar una consultoría de viajes.
  • Para viajar hace falta saber mucho inglés. Mentira. En la mayoría de países nuestro inglés chapucero español será superior al que hablen localmente. Y si no nos entendemos tenemos las manos y los pies, dibujos y cualquier otra herramienta a mano. Cuando hay buen corazón hay entendimiento.
  • Ya estoy muy mayor para salir de viaje: No hay edades para esto, ni limitaciones. Puedes tener 19 o 89 años y estar dando vueltas por el mundo. Tu estado de salud simplemente limitará las actividades que realizarás pero los límites los pone tu cabeza. Durante nuestros viajes hemos encontrado gente muy jóven y gente muy mayor. Parejas con niños y divorciados/as con hijos. Niños de meses, pocos años y adolescentes. No hay edades para viajar, y de hecho tener una pensión es uno de los mejores recursos para mantenerse en ruta!
  • Para viajar hace falta tener pelotas: Bueno, esto no es un mito, es realidad. Hace falta coger el toro por los cuernos y ser capaz de dejar atrás cosas que echaremos de menos más adelante. Es necesario ser valiente y dar el primer paso, como decía Bilbo Baggins.

En nuestro país, todavía tenemos una mente demasiado crítica respecto a viajar por largas temporadas. Somos demasiado conservadores, y todo lo que tenga que ver con “no tener una residencia estable” es tabú. Vivimos para tener una hipoteca y para salir de nuestra casa y trabajo lo menos posible. En otros paises europeos, no solo está bien visto sino que además se favorece que los jóvenes viajen. Antes de ir a la universidad, después, e incluso “gap years” en el trabajo. Para cambiar de aires, conocer otras culturas, y empaparse de ideas que luego se puedan aplicar a nuestra realidad.

Solo hay una forma de cambiar esto, y es empezando por nosotros mismos. ¿Qué más mitos añadiríais?

¿Cuántos países has visitado?

De vez en cuando es común encontrarse “cazadores de países”. Este tipo de viajero, wanderlust, explorador, aventurero o backpacker, tiene una única misión en mente: Pisar tantos países como sea posible. Y cuando digo pisar es que en realidad es eso: Pisar e irse inmediatamente al siguiente. Poner una marca en el mapa de “conseguido!” y buscar la excusa para ir hacia el próximo destino.

Para algunos es un tema de ego. “He estado en más países que tu”. Para otros un reto personal, otros simplemente quieren haber estado en todos los continentes del planeta, pero la pregunta es… ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene estar 2 días en una ciudad para marcharte sin haber vivido ni una sola experiencia reseñable?

En un caso, conocimos a una persona que tenía un tatuaje con un mapa del  mundo en la pierna. Cada país que visitaba, rellenaba de color el país en el mapa, y su intención era tener todo el tatuaje cubierto de tinta. Esta persona estuvo solo 2 días en las islas Cook, y apenas 4 meses para recorrer todo sudamérica.

En los dos años que llevamos viajando, hemos recorrido muchos menos países que otros viajeros, nos hemos movido menos y hemo ido más tranquilos. “Slow travellers” que dicen, o simplemente ir despacito, para ver lo que hay a tu alrededor. Hemos pasado meses (que no semanas) en diferentes lugares, lo que nos ha permitido conocer de cerca a sus habitantes. Coger confianza con su gente, y aprender cuáles son sus problemas e inquietudes. Cuando uno pasa dos días en cada sitio difícilmente puede salir del ajetreo del turista, aunque sea un mochilero.

¿Cómo prefieres viajar tu?