Quiénes Somos?

Bienvenido. Somos Laura y Sergio, una pareja de españoles que buscan su sitio en el mundo, donde sentirse en casa y desarrollar sus proyectos. Después de cierto tiempo viviendo en Barcelona, hemos dejado todo para recorrer el mundo buscando preguntas a las respuestas habituales, con el objetivo de conocer otras cultras y estilos de vida.

Nuestro Objetivo

Bienvenido. Somos Laura y Sergio, una pareja de españoles que buscan su sitio en el mundo, donde sentirse en casa y desarrollar sus proyectos. Después de cierto tiempo viviendo en Barcelona, hemos dejado todo para recorrer el mundo buscando preguntas a las respuestas habituales, con el objetivo de conocer otras culturas y estilos de vida.

Cómo viajar barato

Como ya hemos comentado por aquí varias veces, la clave de nuestro viaje ha sido el balance en todos los sentidos. Y uno de ellos, que no baladí, ha sido el balance económico. Y no en balde hemos terminado (o semi-terminado) con el mismo dinero con el que partimos, y sin haber reparado en gastos!

¿Cómo es posible hacer un viaje que dure indefinidamente (en teoría) sin gastar las perras? La opción evidente es trabajar. Viajas varios meses, y trabajas otros tantos. Puede ser legal o ilegalmente, para clientes locales o de casa. En trabajos profesionales, o menos profesionales, pero el caso es ganar dinero, y de paso estar quieto en la misma zona por unas semanas / meses.

Pero otra opción consiste obviamente en reducir los costes del viaje. Si nuestro presupuesto para un país determinado es de 40€ diarios, quizá esta cantidad se puede reducir sensiblemente mediante una serie de acciones y actividades muy sencillas. Y no estoy hablando de dormir en la calle, comer sobras y no hacer absolutamente ninguna actividad. En absoluto. Hablo de dormir en sitios de calidad, hacer actividades como skydiving, buceo, trakkings, etc. ¿El truco? Utilizar las herramientas que tenemos a nuestra disposición. Aquí os dejamos algunos ejemplos de tareas que se pueden hacer durante el viaje para ahorrar un poco!

  • Recepcionista o limpiador en hostales
    En muchos hostales para backpackers en Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda, acogen gratuitamente a viajeros que quieran dedicar unas pocas horas al día a tareas de limpieza o administración. No será el trabajo más agradecido del mundo pero podrás ahorrar una buena cantidad mientras viajas en paises “caros”. Cuanto más grande sea el hostal más posibilidades tendrás, y por preguntar no se pierde nada! (Eso si, no esperes tener un alojamiento de lujo!)
  • Experto en social media para hoteles y actividades
    En cierta manera, todos nosotros somos un poco expertos en social media. Todos manejamos facebook como si nada, tenemos cuentas de twitter y conocemos los mejores lugares para buscar referencias en internet. Sabemos que existe google maps, tripadvisor y otros cientos de webs.  ¿Por qué no ofrecer a un hotel u hostal unas cuantas horas para escribir referencias positivas, comentarios, activar perfiles online y generar artículos en webs? No son pocas horas las que se pueden dedicar si le dedicamos un rato a pensar, y con esto podemos conseguir noches gratis en muchos alojamientos. ¿Qué podemos hacer? Aquí algunas ideas: Crear una página en facebook y llenarla con mis amigos, un perfil de linkedin, referencias en tripadvisor, un enlace en wikitravel, comentarios en blogs que hablen de la zona, dejar referencias personales en foros de viajeros, etc.
  • Webmaster
    Técnicamente me estoy tirando piedras sobre mi propio tejado, ya que me dedico profesionalmente a esto. Pero seamos sinceros, hay muchísimos alojamientos o restaurantes que no se pueden permitir pagar a un desarrollador una página web. En muchos casos ni siquiera tienen los conocimientos para hacer algo sencillo ellos mismos. Vosotros podéis pensar “Bueno, es que yo tampoco se hacer una página web”. Y la contestación es que hay cientos de sitios online donde podéis crear sitios sencillos con muy poco esfuerzo. WordPress permite por un pago mínimo tener nuestro propio dominio y plantillas, de forma que solo es cuestión de poner un poco de contenido y unas cuantas fotos!
  • Escritor de artículos
    Si llevamos cierto tiempo viajando, es posible que ya tengamos un pequeño “ejército” de seguidores. Amigos en facebook, followers en twitter, seguidores de linkedin y otras redes sociales, y además, lectores de nuestro blog de viaje. Quizá no sean muchos, 500, 1000, 5000… esto tiene mucho valor como publicidad, sobre todo si lo añades a otras tareas como las que ya hemos comentado. Puedes ofrecer escribir un artículo recomendándo la zona donde estás, y especificando que ese restaurante / hotel / actividad es IMPERDIBLE.
  • Fotógrafo semiprofesional
    Las cámaras réflex (o SLR) ahora están al alcance de casi cualquiera. La reducción de precio que han tenido hace que prácticamente uno de cada dos backpackers llevan una bajo el brazo. Sin embargo muchos de ellos la usan únicamente en automático. Si somos de los que damos el salto al manual, leemos artículos de cómo hacer buenas fotografías, y nos dedicamos a aprender y a mejorar (y usamos distintos objetivos para distintas situaciones), es posible que nuestras fotografías vayan mejorando poco a poco. Muchos negocios que no tienen acceso a una cámara réflex (o a un fotógrafo profesional), pueden ver tus fotografías como una forma adicional de promocionarse. Además de entregarles las fotografías “royalty free” para que las usen comercialmente, también suele ayudar subirlas a internet con una pequeña marca de agua y la zona donde están, de forma que google images las encuentre, y junto a ellas veamos “Zona – Hotel Paco”.
  • Relaciones públicas
    Si somos más extrovertidos, siempre podemos usar la opción de ser relaciones públicas. ¿Qué es esto? Pues básicamente un comercial. Los hoteles estarán encantados de que les lleves nuevos huéspedes, los restaurantes de que les lleves comensales, los centros de buceo de que les lleves buceadores, y todo así. Algunos te ofrecerán un pequeño porcentaje en forma de comisión y otros te ofrecerán alojamiento, o alojamiento y comida. El viajero típico está muy cansado de encontrarse con locales intentando venderle sus  productos o llevarles a su hostal, sin embargo el “western” que habla buen inglés tiene muchas más oportunidades de llevarse el gato al agua. Y esto los negocios lo saben. Así que una buena forma de ganarse el alojamiento, la cena, y las cervezas, es recogiendo a todos los nuevos turistas y llevándolos a los sitios (decentes) que te ofrezcan mejor comisión!
  • Barman
    Una evolución natural del relaciones públicas, y que en muchas ocasiones se realiza simultáneamente (y que además es totalmente compatible, primero les llevas al hotel, y por la noche a tu bar). En algunos bares te pagarán una comisión de lo que vendas. En otros te darán alojamiento y cerveza gratis, en otros directamente te pagarán algo de dinero. Todo vale! Muchas veces, juntando varios trabajos de estos (donde ninguno requiere “jornada completa”, y se puede hacer mientras estás simplemente en la playa), puedes vivir sin gastar absolutamente nada durante ciertas temporadas.
  • Aupair / house sitting / cat o dog sitting
    Algo bastante común en Estados Unidos, pero también en otros países “desarrollados”. Mucha gente que sale de vacaciones y no puede llevarse a su mascota, contrata a alguien para que la cuide. Otros, no les gusta dejar su casa vacía durante demasiado tiempo (por posibles robos, regar las plantas, evitar averías…), y buscan a alguien que simplemente “mantenga la casa”, y otros, buscan gente “niñeras generalmente”, que les ayude con los bebés o niños. ¿El pago? Depende el trabajo, pero puede ser desde el “uso y disfrute” de la casa en particular, hasta un pequeño estipendio económico para el día que tengamos libre a tomar nuestras cervezas!

 

Por supuesto, puedes hacer todas estas cosas a la vez. Depende el precio de la actividad, o el alojamiento que quieres conseguir gratis, puedes ofrecer unas cosas u otras. Quizá para una cena para dos en un restaurante puedes ofrecer simplemente una sesión de fotos. Para varias noches en un hostal, la gestión de la reputación online, etc.

¿Cuándo funciona? La clave radica en dos factores: La cantidad de competencia del lugar, y la ocupación del sitio. Si un hotel está vacío, el coste para ellos de ofrecerte una habitación gratis es muy pequeño. Sin embargo si el hotel está lleno, estarían perdiendo un cliente que SI que pagaría. De la misma forma si es el único hotel en la zona es menos probable que estén dispuestos a negociar estas cosas, pero si se tienen que pelear con otros tantos negocios alrededor, tu propuesta es básicamente publicidad muy barata.

¿Qué otras formas conocéis de reducir los costes del viaje?

Nota: Entrar a un país con visado de turista, implica que no puedes entrar en ninguna acción comercial dentro de sus fronteras. Todo lo que hemos comentado son acciones comerciales, se paguen en dinero o en especies, y por tanto, es ilegal hacerlo! Todo el mundo lo hace y no suele haber problemas de ningún tipo, pero es importante no dar mucho el cante, y hacer como que somos un cliente si viene la policía :) Ah, y nosotros no os hemos contado esto!

Nota 2: Lo ideal, sin embargo, es hacer algún trabajo que ocupe poco tiempo, y con el que produzcamos no solo lo justo para vivir, sino para ahorrar y pagarnos el transporte al siguiente sitio, o incluso para ahorrar para el siguiente destino, que puede ser más caro!

Los 10 mitos de viajar por largas temporadas

El Nido -4

Cuando alguien decide dejar su vida “normal”, segura y pausada por un tiempo para conocer el mundo, suele haber bastantes detractores. Gente con energía negativa que por miedo o envidia, proyecta sus preocupaciones sobre el viajero, y crea los llamados “peligros de viajar”, siempre y cuándo esto sea fuera de paquetes organizados a resorts de ganado. Esto ha creado los mitos del viaje que resumimos a continuación.

  • Viajar es caro: Y comer también. No es lo mismo cenar en un restaurante de 5 tenedores, que comprar en el mercadona y preparar pasta con tomate. No es lo mismo viajar por Australia en hoteles, que saltar de guesthouse en guesthouse por Asia. Viajar es caro si lo queremos hacer caro, y es barato si lo queremos hacer barato. Todo depende de nuestro estilo de viaje y de qué comodidades estemos dispuestos a prescindir.
  • Hace falta tener mucho dinero ahorrado: Pues depende de cuánto tiempo queramos viajar, y de si estamos dispuestos a pringarnos en trabajos durante el viaje. Es posible trabajar en bares, recoger fruta, ayudar en negocios locales por un pequeño salario y manutención en prácticamente cualquier país. Gente que ha salido con 100€ en el bolsillo de su país lleva años viajando de forma nómada, ahorrando para comprar el siguiente billete de avión y mantenerse en la carretera.
  • Viajar es peligroso: Hay destinos que efectivamente, pueden llegar a ser peligrosos, pero no mucho más que nuestra España natal. El índice de robos, incluso de ataques violentos y con intimidación es muy superior en ciudades como Madrid o Barcelona que en las capitales asiáticas. En sudamérica también se escuchan problemas. Pero supongo que nadie se le ocurre meterse solo por caminos oscuros que no conoce, ni en Madrid, ni en Quito. Si uno tiene sentido común, y tiene cuidado de sus cosas, la seguridad no es un problema.
  • No volverás a encontrar trabajo: Algunos dicen: si tienes un año de agujero en tu curriculum, en el que no has hecho nada, todos los entrevistadores te preguntarán qué ha pasado, y en cuanto sepan que has estado “de vacaciones” por ahí durante un año (o más), tus posibilidades de contratación se reducirán. MENTIRA: Una persona que ha estado viajando por el mundo ha conseguido tener una perspectiva que es un valor importantísimo para muchas empresas. Aquella para la que esto sea un problema, probablemente sea mejor no trabajar para ella.
  • Viajar es huir: Muchos consideran que aquellos que viajamos por largas temporadas estamos “huyendo” de algo. De un trabajo, una relación o simplemente un mundo que no nos gusta. Si bien esto puede ser cierto no es la razón en la mayoría de las ocasiones. Es muy distinto querer huir de querer conocer otras perspectivas, mirar desde otros prismas, ver otras formas de vivir la vida, etc.
  • En España ya se vive muy bien, no hay nada como el hogar: Es cierto que la calidad de vida en españa es muy elevada, pero también es cierto que no tenemos de todo. Además no estamos hablando de abandonar el país, sino de conocer cosas nuevas para poder aplicarlas de vuelta a casa. Por otra parte, la situación actual hace que el nivel de vida acomodado esté cada vez más en duda, por tanto ¿Para qué quedarse en casa esperando a ser despedido, o en la cola del paro cuando podemos estar dando vueltas por ahí?
  • Viajar de mochilero es difícil: Más difícil es sobrevivir en un trabajo hoy en día. Con la cantidad de recursos e información que hay por ahí distribuida, preparar un viaje de estas características es la mar de fácil. Ya no es solo tener una lonely planet o similares a mano, sino conocer a otros viajeros que nos den trucos, buscar por internet, leer libros, etc. Viajar por poco dinero es mucho más fácil de lo que parece, y hay miles de personas de todas las edades y países que lo hacen. Y si tienes dudas siempre puedes contratar una consultoría de viajes.
  • Para viajar hace falta saber mucho inglés. Mentira. En la mayoría de países nuestro inglés chapucero español será superior al que hablen localmente. Y si no nos entendemos tenemos las manos y los pies, dibujos y cualquier otra herramienta a mano. Cuando hay buen corazón hay entendimiento.
  • Ya estoy muy mayor para salir de viaje: No hay edades para esto, ni limitaciones. Puedes tener 19 o 89 años y estar dando vueltas por el mundo. Tu estado de salud simplemente limitará las actividades que realizarás pero los límites los pone tu cabeza. Durante nuestros viajes hemos encontrado gente muy jóven y gente muy mayor. Parejas con niños y divorciados/as con hijos. Niños de meses, pocos años y adolescentes. No hay edades para viajar, y de hecho tener una pensión es uno de los mejores recursos para mantenerse en ruta!
  • Para viajar hace falta tener pelotas: Bueno, esto no es un mito, es realidad. Hace falta coger el toro por los cuernos y ser capaz de dejar atrás cosas que echaremos de menos más adelante. Es necesario ser valiente y dar el primer paso, como decía Bilbo Baggins.

En nuestro país, todavía tenemos una mente demasiado crítica respecto a viajar por largas temporadas. Somos demasiado conservadores, y todo lo que tenga que ver con “no tener una residencia estable” es tabú. Vivimos para tener una hipoteca y para salir de nuestra casa y trabajo lo menos posible. En otros paises europeos, no solo está bien visto sino que además se favorece que los jóvenes viajen. Antes de ir a la universidad, después, e incluso “gap years” en el trabajo. Para cambiar de aires, conocer otras culturas, y empaparse de ideas que luego se puedan aplicar a nuestra realidad.

Solo hay una forma de cambiar esto, y es empezando por nosotros mismos. ¿Qué más mitos añadiríais?

¿Cuántos países has visitado?

De vez en cuando es común encontrarse “cazadores de países”. Este tipo de viajero, wanderlust, explorador, aventurero o backpacker, tiene una única misión en mente: Pisar tantos países como sea posible. Y cuando digo pisar es que en realidad es eso: Pisar e irse inmediatamente al siguiente. Poner una marca en el mapa de “conseguido!” y buscar la excusa para ir hacia el próximo destino.

Para algunos es un tema de ego. “He estado en más países que tu”. Para otros un reto personal, otros simplemente quieren haber estado en todos los continentes del planeta, pero la pregunta es… ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene estar 2 días en una ciudad para marcharte sin haber vivido ni una sola experiencia reseñable?

En un caso, conocimos a una persona que tenía un tatuaje con un mapa del  mundo en la pierna. Cada país que visitaba, rellenaba de color el país en el mapa, y su intención era tener todo el tatuaje cubierto de tinta. Esta persona estuvo solo 2 días en las islas Cook, y apenas 4 meses para recorrer todo sudamérica.

En los dos años que llevamos viajando, hemos recorrido muchos menos países que otros viajeros, nos hemos movido menos y hemo ido más tranquilos. “Slow travellers” que dicen, o simplemente ir despacito, para ver lo que hay a tu alrededor. Hemos pasado meses (que no semanas) en diferentes lugares, lo que nos ha permitido conocer de cerca a sus habitantes. Coger confianza con su gente, y aprender cuáles son sus problemas e inquietudes. Cuando uno pasa dos días en cada sitio difícilmente puede salir del ajetreo del turista, aunque sea un mochilero.

¿Cómo prefieres viajar tu?

Comprar billetes tren China

Guangzhou train station -1

Todos aquellos que quieran darse una vuelta por China, se darán cuenta en seguida de que el país no es especialmente pequeño. Si bien está relativamente bien conectado por avión, esta opción es más cara y generalmente no tan conveniente.

Entrada al tren chinoEl tren sin embargo, ofrece ese romanticismo especial que además nos permite disfrutar de paisajes increibles. Por otra parte es una forma excelente de socializar e intentar comunicarnos con chinos que en ocasiones, seremos los primeros occidentales que vean!
Por otra parte, nos permite ir durmiendo tranquilamente mientras los kilómetros pasan a nuestro lado, llegando unas cuántas horas más tarde perfectamente descansados, si somos capaces de dormirnos en las condiciones que acontecen, claro.

Los trenes chinos no tienen nada que envidiar a los españoles. En general son relativamente modernos, rápidos y no tienen demasiados retrasos. Algunas clases son más convenientes que otras y por tanto, más cómodas pero más caras.

Estas son las opciones que tenemos generalmente (aunque varía en función de cada tren):

  • Standing: Esto quiere decir, “de pie”. Vamos, que no tienes asiento. Te puedes colocar en el pasillo, entre los pies de la gente, en los espacios entre vagones o en el baño (no muy recomendable). Es la opción más económica y algunos la utilizan incluso para trayectos de más de 10 horas. Algunos se llevan pequeñas sillas plegables, otros simplemente intentan hacerse hueco en los asientos. Depende cómo de lleno vaya el tren, puede ser una opción bastante fatídica. Imagináos el metro de vuestra ciudad grande favorita en hora punta, y en un trayecto de 8 horas. Los chinos lo compran o bien por ser la opción más barata, o porque no quedan más tickets de las otras clases.
  • Hard Seater: Son filas de 2 y 3 asientos respectivamente, con una pequeña mesa entre medias. Entre estos asientos es donde se colocan los que van de pié y es normal ver 6 personas sentadas en la fila de tres asientos. (En el único tren que cogimos nosotros en hard seater, una mujer embarazada tenía intención de estar 6 hroas de pié, asi que le hicimos un hueco). Tampoco es lo más cómodo del mundo, sobre todo si el tren va muy lleno, pero no está mal para trayectos cortos.
  • Soft seater: Son asientos un poco más decentes, estilo butaca, colocados de dos en dos. No está disponible en todos los trenes, generalmente solo en cortas distancias.
  • Hard sleeper: Las opciones cañeras por antonomasia. El método más común de viajar en china. Básicamente meten un montón de literas en grupos de tres en tres en el vagón. Sin compartimentos ni nada por el estilo. Hasta 66 plazas en cada vagón. La litera de abajo suele ser algo más cara, ya que en general es mucho más cómoda (te puedes sentar sin problemas, y tienes la mesa). Mientras que la superior es la más barata por el incordio de tener que subir, y tener el techo a medio palmo. Si cogemos un tren que ha empezado en otra ciudad, es posible que alguien haya usado nuestra cama antes, y no siempre cambian las sábanas (truco: Suelen guardarlas debajo de las primeras literas del vagón).
    Aunque suene muy mal, en realidad es relativamente cómodo y se puede conseguir dormir (imprescindible máscara y tapones para los oidos). No hay muchos lujos ni comodidades, pero cumple el objetivo.
  • Soft sleeper: Por un poco más de precio, podemos subir de clase al “soft sleeper”. Son cabinas con cuatro camas divididas en dos literas. La puerta se cierra y nos quedamos la mar de cómodos. Tenemos enchufes, un termo de agua y un poco más de intimidad. Las camas son un poquito más grande y hay más espacio por arriba.

En los dos casos de literas, el revisor nos cogerá nuestro ticket al principio del trayecto y nos dará a cambio una pequeña tarjeta que indica nuestra cama. Unos 15 o 20 minutos antes de nuestra parada, vendrá a cambiarnos el ticket de nuevo (y a despertarnos si estamos dormidos). Es importante no tirar el ticket, ya que en muchas estaciones lo piden para salir.

En el tren hay baños y grifos suficientes, aunque por la mañana se suele acabar el agua, y el estado del “squat toilet”, o baño de sentadilla, suele terminar bastante mal. Pasan suficientes camareros ofreciendo noodles, o platos con arroz, pero si esto no es suficiente, en cada parada tendremos otro gran abanico de opciones (fruta, galletas, bebidas, etc).

Otro tema importante es cómo comprar los billetes. No esperéis que hablen inglés en la taquilla, asi que es importante que alguien nos escriba en un papel Origen -> Destino, número de tren, tipo de asiento, fecha y hora. Las colas suelen ser bastante grandes y en ocasiones las mujeres se desesperan. No nos queda más remedio que jugar con la paciencia y una sonrisa si no queremos que nos echen de la cola.

Este es un billete de tren normal:

Ticket tren china

Es importante también tener escrito el nombre de las ciudades en chino y su provincia (Henan, Anhui, Shanxi, etc), ya que probablemente nuestra pronunciación no sea especialmente buena y hay ciudades con numbres muy similares (Longyan – Luoyan),  y podemos acabar en la otra punta del país!!!

Viajar en Nueva Zelanda (epílogo)

Como ya hemos comentado en otros artículos, parece que Nueva Zelanda es un país pequeño. Solo dos islas del tamaño de una cuarta parte de España, y cerca de 4 millones de personas, no debería ser gran complicación viajar!

Gran error!

Cuando alguien no ha pisado nunca este sitio y está acostumbrado a viajar por Europa o Estados Unidos, las cosas pueden resultar distintas en un principio, así que aquí va una guía rápida de cómo viajar por Nueva Zelanda.

Aunque pequeña, Nueva Zelanda ofrece muchas alternativas de viaje para todos aquellos con el tiempo suficiente. Si ahora alguien me pregunta cuánto tiempo sería el ideal, mi respuesta es clara: entre 2 y 3 meses.

¿Por dónde viajar?

Como siempre, las opciones son infinitas. Lo más sencillo y habitual entre los viajeros es llegar a Auckland y realizar un recorrido hacia el sur atravesando el centro de la isla hasta llegar a Wellington, donde se puede coger un ferry hacia Picton, en isla sur. Desde ahí recorrer la costa oeste hasta Queenstown y de ahí llegar a Christchurch. Una vez allí, o bien salir del país desde su aeropuerto internacional, o volver a Auckland en un vuelo nacional.
La otra alternativa es volar a Christchurch y realizar el mismo recorrido a la inversa (como ya veremos, este recorrido puede tener ciertas ventajas).

Un recorrido de ejemplo podría ser el siguiente:

- Auckland
- Whangarei y hacia arriba por la península Bay of Islands.
- Coromandel y Whitianga
- Waitomo
- Rotorua
- Taupo
- Wellington
- Picton / Nelson
- Greymouth
- Franz Josef
- Queenstown
- Milford Sound
- Queenstown de nuevo
- Dunedin
- Tekapo – Mt Cook
- Christchurch

Por supuesto, como decimos, todo depende del tiempo que tengáis y el estrés que queráis llevar. Hacer esa ruta en un mes se hace muy complicado, teniéndo paradas de 2 o 3 días máximo en cada sitio de forma que apenas da tiempo a disfrutar. Es muy cansado, estás todo el día en la carretera y en lugar de vacaciones relajadas lo que tienes es estrés!

Si tenéis poco tiempo, ¡lo mejor es que intentéis abarcar poco!

¿Cómo viajar?

Aquí es donde la cosa se pone divertida. De nuevo las opciones son múltiples y variadas.

- Autobuses: La red de autobuses es muy eficiente. Hay bastantes compañías en ambas islas. La empresa nacional y más cara es InterCity. Su competencia y opción ideal es la empresa online nakedbus.com. Sus tickets son siempre los más baratos y ofrecen recorridos entre prácticamente cualquier sitio.

- Pases de autobuses: Tanto Intercity como Nakedbus (como otras tantas), ofrecen pases flexibles para recorrer a nuestro antojo. En el caso de InterCity hay que comprar un número de horas de viaje. Con unas 60 horas debería ser suficiente para ambas islas y los precios rondan los NZD 600.
Nakedbus tiene el “Naked Passport”, más barato, y que funciona por número de viajes. Por NZD 150 ofrecen 5 viajes de cualquier recorrido, incluyendo el ferry entre islas, que comprado individualmente cuesta unos NZD 55 por persona.

- Kiwi Experience: Los tours de esta empresa son lo ideal si lo que buscas es fiesta a saco cada día. Suele ser la opción escogida por la gente más joven que sale de noche y duerme de día (en el autobús). Ofrecen varios tipos de pases desde NZD 600, donde van haciendo paradas y explicando cosas por el camino. El problema: ir en el autobús, bajar, hacer la foto y subir rápidamente para poder llegar a la siguiente ciudad. Personalmente no lo recomendaría si quieres tener un poco más de libertad, o no buscas un ambiente “demasiado fiestero”.

- Alquilar un coche: Se pueden conseguir coches de alquiler relativamente baratos. Incluyendo seguro puedes pagar aprox. 50NZD. Si pagas algo más, puedes conseguir uno suficientemente grande como para dormir en él. Obviamente esto te da la libertad que no tienes en los otros modos. A cambio es bastante más caro. Pero el poder parar en el punto de la carretera que tu quieres, o hacer un esfuerzo más y llegar al sitio que te apetece, no tiene precio.

- Comprar un coche / campervan: Sin duda la opción más recomendable si pensáis estar al menos dos meses. La libertad de tener un vehículo junto con el ahorro de no tener que pagar hostales. También las alquilan pero los precios suelen ser demasiado caros. Se puede comprar una campervan de segunda mano desde NZD 1500 en adelante, y ésta será vuestra casa durante las siguientes semanas. Los campings son muy baratos para cuando haga falta esa ducha o colada, eso si no encontráis los cientos de servicios públicos que hay en playas y parques. Y en los hostales permiten por una pequeña tasa, usar sus servicios sin necesidad de tener una habitación.
Como la mayoría de la gente empieza en Auckland y termina en Christchurch, todo el mundo intenta vender sus furgonetas en esta última, normalmente a precios ridículos con el famoso “ONO” (Or Nearest Offer). Por tanto si no os importa hacer el recorrido al revés, probablemente os ahorréis bastante dinero en la compra.
Un detalle importante antes de la compra es revisar dos factores imprescindibles del vehículo: Que haya pasado la última revisión y que no tenga deudas como multas y similares. ¡Aseguraos que está limpia antes de comprarla!

- Volar: Los vuelos domésticos no suelen ser muy caros, pero no es comparable con los precios de los autobuses. Salvo que tengáis muy pocos destinos en mente, no es una opción rentable.

- Auto-stop: La opción por antonomasia. Nueva Zelanda es el país más fácil para hacer auto-stop. Recorrer la isla sur de punta a punta puede ser cuestión de dos días máximo. Tiempos de entre 10 y 30 minutos en la mayoría de los sitios, y gente bastante amable con la que mantener una conversación.

Nuestro caso:
En nuestro caso hicimos una mezcla de varias cosas. Compramos un pase de Nakedbus de 5 viajes cada uno por 150 NZD, que empleamos en los viajes más largos, y el resto de recorridos los hicimos en auto-stop. En total gastamos en transportes unos 500 NZD para dos personas. ¡No está nada mal, eh!

Auckland to Christchuch trip

¿Dónde alojarse?

Las ofertas aquí son igualmente amplias, aunque vuestro presupuesto será el que decida una u otra cosa.
Asumiendo que no vais a ir a hoteles, podéis encontrar moteles de carretera por 100 – 120 NZD la noche, pero la joya de la corona en Nueva Zelanda son los hostales backpackers. Este país está plagado de ellos.

La mayoría de la gente duerme en dormitorios de entre 4 y 18 camas, donde los precios varían de entre 20 a 30 NZD por noche. Si dormís profundamente y no os importa compartir con otros tantos desconocidos probablemente sea lo mejor. Si viajáis en pareja las habitaciones dobles rondan los 60 NZD, quizá un poco más en las ciudades más turísticas.

El backpacker es reconocido por su mochila, y por su bolsa de comida. Dado que todos los hostales cuentan con una cocina, lo habitual es conseguir avituallamiento en el supermercado más próximo y meterlo en uno de los frigoríficos comunes con nuestro nombre en una etiqueta. En la cocina será donde además, iniciaremos nuestra vida social, ya que es donde se reúne el hostal para comer y beber.

La mayoría de los hostales pueden realizar por vosotros las reservas para las actividades a realizar en la zona, en muchos casos con importantes descuentos (Skydiving, rafting, etc…), o incluso reserva el siguiente hostal. ¿Por qué? Pues porque dependiendo del momento en el que estéis, las reservas de ciudad en ciudad, tanto de tickets como de hostales suele ser importante con varios días de antelación, sobre todo en la isla sur.

¿Qué hacer?

Como ya hemos dicho, Nueva Zelanda es el país perfecto para actividades de riesgo. En general son más baratas que en el resto del mundo, pero es algo que hay que presupuestar porque tiene su coste. Por ejemplo

  • Skydiving: En la isla norte es algo más barato que en la sur. Puede costar alrededor de los 260 NZD el salto en tandem
  • Rafting: Unos 150 NZD. Mejor en la isla norte
  • Kayaking: Mejor en la isla norte también: Unos 100 NZD por medio día
  • Bungy: Los saltos pueden ir desde 90 hasta 150 NZD depende la altura. Un salto de puenting recomendable es el Swing, que hace forma de columpio y después de la caida libre haces un arco de unso 100 metros.
  • Escalada: Se hacen tours por unos 150 NZD medio día.
  • Buceo: Unos 180 – 200 NZD por dos inmersines, incluido el alquiler de equipo
  • Trekkings guiados: Glaciares, rutas de montaña, etc… El precio suele depender. Los más sencillos unos 50 NZD, los tours de un día entero unos 160 NZD
  • Viaje a Milford Sound desde Queenstown: Unos 160 NZD

Obviamente también hay un montón de actividades gratuitas. Playas para relajarse, zonas termales abiertas al público, conciertos al aire libre, kayas y bicis libres en algunos hostales, etc… Lo ideal es combinar días de “bajo presupuesto” con días en los que gastas más dinero en alguna de las actividades de arriba.

En fin, esperamos que esta pequeña mini guía haya servido para haceros una idea de cómo viajar por este país. Al final lo que importa es que cada uno se haga su propio camino, pero si tiene algún truco, mejor que mejor!