El recorrido de Australia
Con un poco de retraso, debido a los diversos bloqueos en China, os dejamos el video que resume nuestro paso por Australia.
Bienvenido. Somos Laura y Sergio, una pareja de españoles que buscan su sitio en el mundo, donde sentirse en casa y desarrollar sus proyectos. Después de cierto tiempo viviendo en Barcelona, hemos dejado todo para recorrer el mundo buscando preguntas a las respuestas habituales, con el objetivo de conocer otras cultras y estilos de vida.
Es sencillo. Buscamos cambiar el mundo cambiándonos a nosotros mismos. Queremos ser felices haciéndo felices a los demás. Queremos dejar de ser una parte activa del sistema occidental que nos han dejado y marcar la diferencia. Creemos que otra sociedad es posible y que las cosas pueden cambiar. Descubre cómo en nuestras páginas y ayúdanos!
Con un poco de retraso, debido a los diversos bloqueos en China, os dejamos el video que resume nuestro paso por Australia.
Tras recorrer 14.887 km, gastar 2000€ en gasolina, frenos nuevos, mucho camping y hippismo, y 85 días, se ha terminado nuestra aventura Australiana.
Han sido tres meses intensos, variados y muy divertidos, donde hemos visto que éste continente no tiene nada que envidiar a cualquier paraíso tropical.
Como conclusión, dejamos unos cuantos trucos para disfrutar de la mejor manera de viajar por aquí:

Y esto han sido 3 meses por Australia!
¿Qué otros consejos o trucos se os ocurren?
Aunque dificil de creer, ya hemos llegado a la recta final de nuestro tour por Australia. Victoria, y su capital Melbourne ha sido la última provincia que hemos visitado, y el lugar donde hemos vendido con mucha pena a Roxanne.
Al salir de New South Wales nos adentramos en un terreno montañoso, costas escarpadas y pueblecitos pesqueros muy bonitos. Una de las noches la pasamos en una zona de camping al lado de la playa en Seaspray, pueblo rodeado por un lado por lagos, y por el otro el mar, con su famosa “9 mile beach”, una playa de arena fina larguísima (9 millas).
Nuestra visita a esta región coincidió con Semana Santa, así que tuvimos oportunidad de ver cómo los australianos pasan sus días de vacaciones (de repente todas las barbacoas de todos los parques estaban ocupadas!).
Fuimos rodeando la costa, nos saltamos Canberra porque todo el mundo nos había dicho que no valía la pena (y menos en Semana Santa, ya que estaría vacía), condujimos a través de Melbourne, y nos adentramos en la famosa Great Ocean Road, una carretera del estilo a las Costas del Garraf, solo que 10 veces más larga (más de 200km). Las vistas desde esta carretera y sus acantilados son espectaculares, aunque más impresionante aún es la visita a “Los 12 Apostoles”, 12 pináculos formados por la erosión de los acantilados. Las playas de esta zona son igualmente famosas por sus olas, ideales para surferos de todo el mundo que vienen a disfrutar y competir a Bells Beach.
Tras la ruta por la costa, volvimos a Melbourne, donde vendimos a Roxanne el primer día (!!!), y ya sin coche hemos estado paseando por el centro, el río, sus callecitas centrales con bares y cafés, etc. Mucha gente califica a Melbourne como la Barcelona de Australia, y en un sentido muy laxo si podría tener cierto parecido por el ambiente, su multiculturalidad, los bares y cafés, y la oferta artística que la ciudad propone.
Nos quedan menos de 4 días ya, a punto de volar a Kuala Lumpur, después de haber recorrido más de 14.000Km por todo el continente Australiano.
El estado de New South Wales (NSW) ha resultado tanto o más entretenido que Queensland. Es famoso por la cosmopolita ciudad de Sydney, pero ésta no es su única atracción.
Iniciamos nuestro tour en Byron Bay, una zona surfera y hippy por excelencia, aunque el concepto hippy lo han perdido un poco con sus precios astronómicos de las viviendas y sus tiendas boutique. Aquí Sergio tuvo la oportunidad de practicar de nuevo sus habilidades con la tabla de surf.
Y del surf pasamos al buceo en South West Rocks con su famosa “Fish Rock”, lugar de descanso de tiburones nodriza (bichos de entre 3 y 4m), donde buceamos nada menos que 4 veces, alrededor de la roca y a través de su cueva. Es un lugar altamente recomendado tanto para buceadores experimentados como novatos sin título -no hay muchos lugares en el mundo donde se pueda bucear con tantos de estos tiburones y en un estado tan manso! Además de bucear también visitamos el pueblo, con playitas bonitas, su icónico faro y la prisión conocida como “Gaol” (una mala transcripción de “Jail”).
De camino a Sydney nos desviamos hacia el emblemático Hunter Valley, zona vinícola con denominación de origen propia, famosa en toda Australia por su Semillón blanco. Además de los vinos, también catamos quesos (por fin encontramos quesos azules y de cabra en condiciones!) y chocolate!
Y por fin llegamos a la gran urbe, Sydney! Aquí pasamos una semana larga en casa de unos amigos, y visitamos la ciudad de arriba a abajo. Pasamos por su famosa Opera House, la Darling Harbour, recorrimos todo el business district (centro de negocios), fuimos hasta la famosa playa Bondi, caminamos por el camino costero hasta Coogee, y hasta cogimos un ferry al idílico y surfero suburbio de Manly, coincidiendo a la vuelta con la puesta de sol sobre la Opera y el Harbour bridge (el puente del puerto). Además de las visitas turísticas, también renovamos el pasaporte de Sergio, y celebramos mi cumpleaños con una cena impresionante en un restaurante japonés :)
Una parada obligatoria en esta región son las Blue Mountains, una cordillera que, según dicen, es 10 veces más antigua que el Gran Cañón del Colorado. Es famosa por sus valles frondosos de eucaliptos que desprenden un tipo de aceite en el aire que da al paisaje este color azulado (de ahí su nombre, “Montañas Azules”). Estuvimos en el pueblo central de esta región, Katoomba, acceso principal a los caminos del parque nacional y al famoso Echo Point, mirador desde donde se puede ver la formación rocosa de las “tres hermanas” (“3 sisters”).
Desde que dejamos las Blue Mountains hemos ido costeando en dirección a Melbourne, pasando por pueblecitos pesqueros y playas bonitas. Nos quedan apenas 2 semanas de viaje, ya se nos acaba la aventura australiana!
Son las 8:30 de la mañana, hace ya unos 40 minutos que ha amanecido, y el barco empieza a rodear la bahía de South West Rocks, 500 kilómetros al norte de Sydney en Nueva Gales del Sur, Australia.
La vista es increíble, interminables playas, la antigua prisión encima de una de las colinas, y el majestuoso faro. Y tan solo 10 minutos después, tras pasar Green Island, llegamos a Fish Rock Island.
Atacada por las corrientes frías del sur, y las cálidas del norte, Fish Rock es un auténtico parque de atracciones para todo tipo de fauna marina. No es solo una estación de limpieza, sino también una zona de caza para los tiburones nodriza oceánicos: unas auténticas moles de hasta 4 metros que impresionan al verlos, o los extraños Wobbegongs, una especie de tiburón atípica, esparcidos por todo el fondo marino, por no hablar de los miles de snappers, wrasses, el oportuno tiburón guitarra que pasea por las rocas, los meros (o cods, como los llaman en Australia) y por supuesto las tortugas.
Pero lo mejor de Fish Rock no es sólo el “Shark Gottor”, o los boomies alrededor del islote, sitios donde los tiburones descansan, sino su cueva de 150 metros que lo cruza transversalmente. Simon y Larry, divemasters e instructores del centro de buceo Fish Rock Dive Centre, nos muestran una pequeña abertura, la entrada del tunel a 24m, que nos lleva a una chimenea, y ahí se acaba la luz. Es común encontrarse alguna tortuga comiendo dentro, o algún pequeño tiburón dando una vuelta. Tras unos 50 metros mirando por cada agujero y grieta, descubriendo una cantidad ingente de langostas, la luz comienza a penetrar por la parte final de la cueva, y la visión es sencillamente espectacular. Estamos en la zona llamada “Bubble Cave” o cueva de burbujas. Miles de peces de todo tipo proyectan su sombra sobre la apertura de la cueva, y sobre ellos varios tiburones nodriza en contraste con la superficie. Esta zona se llama “El Acuario”, y no es para menos, ya que la concentración de fauna es simplemente espectacular. No hay palabras para describir la sensación de salir muy poco a poco de la cueva para encontrarse con todos los animales esperando fuera, el juego de luces y la sensación de salir de la cueva.
“Fish Rock” se puede bucear de muchas formas distintas, y para todos los niveles. Si no se tiene nivel suficiente para cruzar la cueva entera, siempre se puede ver la parte del Aquarium (a 14 metros), o simplemente nadar alrededor de las rocas, dejándonos rodear por los tiburones y las tortugas.
A pesar de ser una de las mejores inmersiones de todo Australia, no mucha gente conoce este lugar. El público se queda con la idea de la gran barrera de coral, pero lugares como este dejan las inmersiones de Cairns en la nada.
¿Con quién bucear? El centro de confianza que recomendamos es Fish Rock Dive Centre. Con grupos reducidos, profesionalidad, y briefings amenos, didácticos y divertidos, podremos pasar un día espectacular. ¿Un día perfecto en South West Rocks? Fácil: Dos inmersiones por la mañana, una buena comida en la Horseshoe Beach, y luego un paseo por la ruta que nos lleva desde el faro hasta el jetty del pueblo, para terminar la jugada con una buena cena, y a dormir, porque al día siguiente, se bucea de nuevo!
Os dejamos un video que describe perfectamente la inmersión en Fish Rock, probablemente una de las mejores de todo el continente Australiano.
