Cambodia, pasado, presente y futuro

Phnom Penh S21 museum

No le pasará inadvertido al turista espontáneo, ni al lector habitual, que Camboya es un país de lo más curioso dentro del suréste asiático. Y que a pesar de tener historias similares a sus vecinos Laos o Vietnam, su evolución ha sido completamente distinta. Ya hemos hablado sobre sus niños, sobre su evolución económica, o sobre Angkor Wat. Hablemos ahora de su pasado y de su futuro.

Primero fueron las eternas guerras entre Tailandia, Laos y Vietnam, estando Camboya en el medio como territorio de batalla, y zona de conflicto. Luego la ocupación francesa, seguida por la japonesa durante la segunda guerra mundial. Para acabar con la guerra de vietnam, que como ya vimos, afectó prácticamente todo el suréste asiático.
Las alianzas con vietnam por parte del rey Sihanouk y su destrono mientras se encontraba en Francia, hicieron florecer un gobierno en el exilio que se llamó el Khmer Rouge, el principio de todos los problemas actuales de este país. Éste movimiento, que luchaba fundamentalmente por su rey exiliado se alió con las fuerzas del Vietcong. Fue un engaño en toda regla donde soldados monárquicos luchaban por un régimen comunista, pero eso todavía no lo sabían. En 1970 Vietnam invadió la joya de la corona de CamboyaCamboya: Los tempos de Angkor Wat.
Durante ese tiempo, los Estados Unidos decidieron bomnbardear todo el área de los países que apoyaban al Vietcong, incluyendo Laos, y una gran parte del territorio de Camboya, dejando miles de muertos, tullidos y hectareas de campos con bombas sin explotar.

Phnom Penh S21 Cells

En 1975, el líder de una de las facciones del Khmer Rouge, conocido como Pol Pot, marcha hacia Phnom Penh. Se inicia una gran campaña para liberar Camboya de los vietnameses, y empieza el terrorífico régimen de Pol Pot. Su idea fue la de crear una sociedad completamente nueva desde cero. Mandó a la mayoría de la población de las ciudades al campo, haciéndo trabajar como esclavos a niños, adultos y ancianos hasta la muerte. Aquellos que no estuvieran dispuestos a trabajar eran ejecutados de forma inmediata.
Pol Pot se aseguró de no tener enemigos, así que también llenó sus campos de concentración de aquellas facciones del Khmer Rouge (su propio ejército!) entrenadas por los vietnameses, o los aliados del rey Sihanouk. asímismo, ejecutó a todos los miembros del gobierno anterior. El extermino acabo con las vidas de cerca de 2 millones de Camboyanos, a los que habría que sumar aquellos que murieron de hambre, malaria, dengue o disentería.

A finales de 1978, la tensión entre Vietnam y Camboya volvía a ser demasiado grande debido a rencillas por el territorio en las regiones del sur, y finalmente Vietnam invadió completamente el país, necesitando solamente dos semanas para derrocar a Pol Pot y acabar con su régimen de terror.

Phnom Penh-5El resto es historia conocida. Esfuerzos de los EEUU por evitar un nuevo régimen comunista, la entrada de la ONU en juego, varios cambios de nombre del país, etc… pero en general, un pueblo muerto de hambre (literalmente), sin ningún tipo de apoyo real internacional, y que había perdido la mayor parte de su población activa, así como a todos sus ciudadanos con estudios.

Hoy, podemos ver decenas de “atracciones turísticas” sobre el régimen de Pol Pot en Phnom Penh. Desde los campos de exterminio hasta el S21, un antiguo instituto convertido en campo de concentración donde el Khmer Rouge torturaba hasta la muerte a todos aquellos que quisieran llevar la contraria. Los métodos eran bastante sádicos, y una visita a este lugar siempre deja la piel de gallina.

Pero ya han pasado más de 30 años desde entonces. ¿Qué tenemos ahora? Un país que no ha sabido avanzar. Sigue siendo una población extremadamente joven (donde el 80% de la población tiene menos de 25 años), y muy poco preparada (apenas hay universitarios). Donde la seguridad social es inexistente, y la educación es simplemente el lujo que se pueden permitir los ricos. Y donde el gobierno, a pesar de todo, está totalmente corrupto.

Los esfuerzos de las ONGs y de la ONU son grandes. Millones de dólares entran en forma de ayuda cada año, sin embargo esto no sirve de nada, y no se aprecia avance alguno. Hasta que su población no salga de su miseria por si sola, no empezarán a levantar cabeza. Cuando los padres dejen de vender a sus hijas a burdeles para sacar algo de dinero, cuando los hombres dejen de pensar que el dinero lo tienen que meter las mujeres en casa o cuando dejen de pensar que lo más sencillo para vivir es engañar al turista.

Es un país poco preparado, con miras al corto plazo, y sin mentalidad emprendedora. Podemos abrir miles de ONGs en el país que el resultado será el mismo, hasta que no les enseñemos a ser competitivos y salir de su propia corrupción y misera por si solos.

La evolución camboyana y el capitalismo

People (13 de 32)
Hasta recientemente Camboya era un país de los más pobres del mundo (y lo sigue siendo), pero con una de las sonrisas más irresistibles de todo el sureste asiático. Después de haber sufrido un régimen militar con genocidio a manos de Pol Pot (1975), la población que quedó conquistó al mundo con su humildad y alegría, gracias a la ayuda de Angelina Jolie (Embajadora de las Naciones Unidas) y la popularidad de la película Tomb Raider (2001).

Ya han pasado varios años desde Tomb Raider, y mientras tanto, Camboya ha ido evolucionando… la pregunta es si ha ido a mejor o a peor. A nivel estatal, Camboya es desde el 1993 teóricamente, y 2004 a la práctica, una monarquía constitucional, con Constitución y elecciones parlamentarias populares. Teniendo en cuenta que sus vecinos Laos y Vietnam siguen en un régimen militar comunista, Camboya a nivel político ha mejorado.

People (1 de 32)No tanto a nivel población. En Siem Reap, la ciudad más turística de todo Camboya, sus gentes han pasado de ser extremadamente pobres pero con sonrisa y sentimiento de orgullo nacional, al modelo tailandés: “por 1$ te vendo hasta a mi abuela!”. Durante nuestra estancia en hemos sido acosados sin compasión: “lady-lady-lady-ladeeeeeee buy me a drink or some food!” (“señorita-señorita-señoritaaaaaaa comprame una bebida o comida!”), si les explicas que acabas de cenar, te contestan con todo su descaro natural que quizás te apetece comer algo más! Actualmente no es posible caminar o ir en bici por Siem Reap ni en Angkor Wat sin que te acosen (a modo de Paki en la Barceloneta), pero en vez de una birra, te ofrecen transporte en Tuk-tuk constante (pero si voy en Bici!). Eso sin considerar el sablazo de precios que aplican a todo! (a tener en cuenta que Camboya sigue siendo un país muy barato, pero de 3 años acá, han doblado sus precios, sobre todo en hospedaje y comida). Tampoco había visto nunca en Camboya tanto mutilado pidiendo dinero por la calle.

People (18 de 32)Y los niños!! Las calles de Siem Reap están plagadas de niños sin escolarizar, cuya única misión consiste en convencerte de que les compres unas pulseritas o unos pañuelos!! Eso sí, avidos y espavilados como son, ahora te hablan impresionantemente bien inglés, y las cuatro palabras de turno en castellano, francés, italiano y alemán!!
Sencillamente el olor del dinero ha desbordado a la población, que es capaz de cualquier cosa con tal de que les compres a ellos, da igual si lo quieres o no. No atienden a razones ni a nada! Quizás el sentimiento más molesto es que creen que todo occidental tiene dinero y se lo va a gastar en sus productos: convencidos te contestan “si para ti no es nada! Tu tienes dinero!”. Si sucumbiéramos, a estas alturas estaríamos inundados de pulseritas y libros fotocopiados, y sin presupuesto para el resto del mes!

En resumen, que la amabilidad y sonrisa camboyana aún se pueden encontrar en algunos sitios, pero no en las zonas más turísticas como Siem Reap y Angkor Wat. En estas zonas, todo un reto a la paciencia de cualquiera, han sido sistituidas por el prototipo de avaricia capitalista-agresiva, añadiendo además una maldición a ti y toda tu familia cuando les ignoras! Lo siento Family! ;)

Angkor Wat

Angkor Wat (3 de 28)

Visitar la antigua ciudad de Angkor es como viajar más de 800 años al pasado, y a la vez contemplar cómo el poder de la naturaleza acaba siempre siendo superior al de los hombres, sin importar cómo de grande sea su imperio.

A menos de 10 kilómetros de Siemp Reap, la segunda ciudad más importante de Cambodia, se encuentra el complejo de Angkor, cuyo templo más importante da nombre al recinto que en realidad se extiende muchos kilómetros a la redonda, ciudad donde se calcula una vez vivieron más de 1 millone de personas, convirtiéndola en la ciudad preindustrial más grande de la historia.

El imperio Khmer era importante en aquel entonces. Durante más de 300 años (desde aproximadamente el siglo IX al XII) reinaron por la parte del suréste asiático que hoy conocemos como Cambodia, parte de Laos y gran parte de Vietnam, teniendo su centro de operaciones en la mencionada región de Angkor, a las orillas del río Siem Reap. ¿La clave de su civilización? Una vez más, el control de los recursos naturales, concretamente del agua.

Angkor Wat (9 de 28)

A lo largo de todo su imperio, construyeron canales y pantanos artificiales que regaban plantaciones de arroz para alimentar a cientos de miles de personas, incluso los propios templos contaban con fosos que dejan los de los castillos europeos por los suelos (El propio foso de Angkor Wat tiene más de 150 metros de anchura, y sus lados son de 1,3 y 1,5 Km respectivamente).

La lista de templos para ver es innumerable, teniendo suficiente material como para estar entretenidos una semana. Sin embargo lo habitual suele ser dedicar tres días a recorrer todo el recinto, bien en tuktuk o en bicicleta.

Por supuesto, estamos hablando de una de las finalistas a las nuevas 7 maravillas del mundo moderno, por lo que turistas no van a faltar, así como niños cambodianos pidiendo limosna o intentando vendernos camisetas, pulseras o libros sobre el recinto, por tanto es mejor intentar evitar las aglomeraciones y aprovechar los templos más alejados a los que no llega todo el mundo.

En un primer día se puede conseguir visitar Angkor Wat al completo, el templo principal que da nombre a la región y única figura arquitectónica que aparece en la bandera de su país. Al cruzar el foso no parece demasiado grande, pero una vez se atraviesa la primera puerta se puede contemplar la grandeza de la construcción. 5 torres erigidas sobre una estructura de tres pisos concéntricos que emulan una montaña y los océanos alrededor. Pasillos inacabables plagados de bajorelieves, y escaleras infinitas terriblemente inclinadas que simbolizan la dificultad para llegar al cielo.

Bayon (9 de 25)

Un kilómetro más al norte entramos en la ciudad de Angkor Thom (o la Gran Ciudad), con una superficie de 9km2. En su centro, el templo Bayon, famoso por las más de 200 caras, supuestamente budistas pero con un más que ligero parecido al rey Jayavarman VII. Visto por fuera, el templo no parece más que un montón de piedras, pero es al traspasar su foso y entrar cuando uno se da cuenta de su grandeza. En cualquier posición en la que nos encontremos, siempre habrá al menos 5 caras mirándonos, y perderse por sus tres niveles es más fácil de lo que parece.

Ta Keo (4 de 9)Pero la cosa no acaba aquí (aunque probablemente si el primer día). Al este de la ciudad nos encontramos con otra colección de templos como Ta Keo o el también conocido e imprescindible en cualquier visita: Ta Prohm.
Este templo es reconocido por los árboles que se han ido tragando literalmente las construcciones y sus piedras, y también por haber sido escenario para la primera película de Tomb Raider, en la que Angelina Jolie se paseaba por sus muros.
Salvo Angkor Wat, todos los templos y construcciones de Angkor se habían dejado a la naturaleza, que poco a poco se fue comiendo lo que fue el glorioso imperio Khmer. Sin duda Ta Prohm es el templo en el que mejor se puede observar cómo esta naturaleza reclama su terreno.

tomb-raider-ta-prom Ta Prohm (14 de 27)

Si tenemos más días y nos apetece llegar algo más lejos, podemos llegar hasta la región norte, cerca de donde nace el río Siemp Reap: Kobal Spien, también conocido como el río de los 1000 lingas. Los Camboyanos de entonces, vivían gracias al agua que manaba de este río, así que decidieron hacer tallas sobre la piedra en la base del río que representaban la fertilidad, junto con la masculinidad. Esto es, penes y vaginas junto a una cascada de lo más bonito.

En fin, que Angkor Wat es a todas luces la joya de la corona de Cambodia, y los 20$ que cuesta la entrada (40$ si compramos un pase de 3 días), merecen bastante la pena. Pasar por una de las puertas de arenisca de cualquiera de sus templos es como entrar en una máquina del tiempo y ver cómo una civilización de miles de personas consiguieron construir en tan solo 30 años algo que hoy a nosotros nos costaría mucho más.

Algunos trucos!
– Recorrer los templos en bicicleta no solo es más barato y limpio, sino que es un gran ejercicio. Todo el paisaje es precioso, por lo que merece la pena.
– Regatear por todo. Es cierto que para nosotros son “pocos dolares”, pero lo justo es eso, pagar el precio justo.
– Hay muchísimos niños en la calle, pidiendo limosna o vendiendo pulseras o libros. Evitad en la medida de lo posible darles limosna, ya que promueve que los sigan haciéndo.

Os dejamos unos videos muy interesantes que cuentan todo esto mucho mejor que nosotros!

Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5

Y nuestra colección de fotos: