Vida en una escuela china

Muchas cosas en la vida se mueven por consejos y recomendaciones de otras personas, y es así como nosotros hemos venido a parar aquí, a una escuela shaolin a los pies del monte Yuntai, a hora y media desde Zhengzhou, capital de la céntrica y extremadamente poblada región de Henán.

Nuestro interés se centró en la posibilidad de aprender de primera mano el arte del Kung Fu y del Tai Chi con maestros chinos altamente cualificados, así como aprender algo de Chino, que nos permita seguir viajando por el país de forma más fácil.

La escuela, que inicialmente estaba en la ciudad, fué trasladada hace 2 años a esta zona, dónde el aire es más limpio, y la montaña ofrece muchas posibilidades de entrenamiento al aire libre. Para ello adquirieron un hotel que estaba en venta, y lo remodelaron como escuela: las salas de la planta baja cumplen la función de clases, y las habitaciones están ocupadas por los niños chinos más pequeños. Duermen 6 niños en literas, con tablas por somiers, y apenas un colchoncillo (y no todas las camas lo tienen). En la planta superior se encuentran las habitaciones de los estudiantes internacionales (2 personas por habitación), los estudiantes chinos mayores, y los Shi Fu’s, los maestros shaolines.

Teniendo en cuenta la pobreza de China, y en concreto de esta región, las condiciones de vida son elevadas. Teniendo en cuenta la educación y el entrenamiento que reciben, así como todas las comidas y habitación, esta se podría considerar como una escuela privada china. Tener una educación Shaolin es algo que está muy bien considerado, siendo incluso más importante que la escuela en algunas familias. Los niños empiezan a entrenar desde muy jóvenes, desde los 6-7 años, y los mejores de mayores se convierten en maestros shaolines.

La rutina diaria seguida por estudiantes chinos e internacionales sin distinción empieza a las 5.40h. Durante 1h corremos, estiramos y entrenamos generalmente movimientos de Kung Fu. A las 7h desayunamos, y de 8 a 11.30 volvemos a entrenar: vuelta a correr, estiramientos y entrenamiento específico, cada uno en su forma elegida: Kung Fu, Sanda (boxeo chino), o Tai Chi. Mientras tanto los niños estudian en las clases. A las 12h comemos y descansamos hasta las 3h. Por la tarde algunos siguen entrenando, otros van a clases de chino, y los niños durante 1,5h estudian sus asignaturas, y 1,5h entrenan kung fu. A las 18h se terminan las clases y entrenamientos, y a y media cenamos todos. Después de la cena tenemos 1h de entrenamiento, obligatorio para los estudiantes chinos, y libre para los estudiantes internacionales. Y a las 21h todo el mundo a dormir! Al día siguiente otra vez!

En cada una de estas horas nos tenemos que presentar en la entrada, lo llaman reuniones, y vendría a ser la manera de pasar lista, o de estar todos juntos y super puntuales para los entrenamientos. La puntualidad es un concepto muy estricto en la escuela, y suele ser penalizado con 50 flexiones la primera vez, 100 la segunda, etc.

Tenemos 1 día libre a la semana, los martes, que cumple las funciones del domingo, solo que entre semana. Este día es el ideal para ir a las ciudades de alrededor a comprar, pasear o comer algo distinto a la comida de la escuela, como comida occidental. Y si no, es ideal para descansar los musculos que durante una semana han sido duramente machacados! Tenemos también una mañana libre (los viernes), que sirve para descansar, ir de compras a la ciudad más cercana, Fengzhou, y poner la lavadora. Y una vez a la semana nos hacen revisión de habitación: el director de la escuela junto con los maestros pasan habitación por habitación para controlar que la cama está hecha, todo está limpio y sin polvo, si hemos pasado el aspirador por la moqueta, etc. y le ponen una bandera a la habitación más limpia! Pero no nos podemos quejar, a los estudiantes chinos les revisan los maestros la habitación cada día!

La comida de la escuela es abundante y relativamente buena. Rica en verduras, baja en proteinas (teniendo en cuenta el desgaste, la verdad es que un poco más de proteinas no vendrían mal, pero..), y siempre arroz para comer y noodles (fideos chinos) para cenar. Suelen venir acompañadas del prototípico pan chino, solo que en vez de estar frito como en los restaurantes chinos de casa, están calentados al vapor (no nos queda muy claro cómo los hacen). Y nosotros complementamos las comidas con fruta (platanos sobre todo) y algún que otro café (Nescafé de sobre). Y en caso de desesperación, tenemos una pequeña tienda en el comedor donde venden helados, chocolates, bebidas en lata (Coca-Colas, Red Bulls, etc.) y agua embotellada.

El tema del agua es interesante: en todos los trenes de china, y en las escuelas también, tienen un hervidor de agua grande conectado a una tubería, este agua está siempre hirviendo. La mayoría de la gente utiliza este agua para calentar los noodles (cuando compras fideos en un supermercado chino suelen venir en un cubo, le pones agua dentro y las especias y verduras deshidratadas que acompañan al paquete, y los fideos se cuecen en unos minutos, y así tienes una sopa de fideos china en sólo minutos -ideal para viajes largos en tren!). En la escuela nosotros utilizamos ese agua para desinfectar nuestros platos y cubiertos/palillos de bacterias que puedan haber en el agua, y para los cafés. Y los estudiantes chinos la utilizan para llenar sus botellas de agua por la noche, para así al día siguiente tener agua para entrenar. Hasta aquí llega la pobreza, donde estos niños no se pueden permitir comprar ni botellas de agua (0.5l cuesta 10 centimos de €, 1.5l 25 céntimos de €, garrafa de 12l 1€).

Nuestra experiencia en la escuela no sólo no está resultando interesante por el entrenamiento y las clases que estamos recibiendo, sinó también por la experiencia de convivir con niños chinos, y de adentrarnos un poco más en su cultura.

PD: De nuevo, cuando tengamos una conexión mejor, subiremos fotografías a mayor resolución, y muchas más.

3 Responses to “Vida en una escuela china”

  1. jorge Says:

    Hola

    Jolines esta es la nueva escuela que se escindio de la de Dengfeng, parece chiquitina….y que tal los Shifus????

    A ver si poneis fotos morbosas, y anecdotas torridas….jejeje

    besos… chayoooo

  2. sergiogh Says:

    Hola Jorge!
    No es enorme, pero tampoco es demasiado pequeña. Ahora hay como unos 100 niños chinos y unos 20 guiris dando guerra.

    Los shifus bastante bien, de hecho el mio te conoce, es Yuan Shifu. A Laura le enseña Tai chi Xie Shifu.

    En cuanto tengamos conexión decente pondremos más fotos!!

  3. Alejandro Says:

    Vaya con la escuela shaolin!!!. ¿Se os hace muy duro?. Me refiero al estar en plan internado rígido, aunque si la comida es mas o menos decente, y las habitaciones son cómodas, se debe llevar mejor. También veo que os dejan dormir como mínimo 8h, que también se agradece. Por lo menos no pasareis sueño.
    Bueno, a seguir bien, y a aprender mucho chino, que por lo que explicáis en lo del tren, si no se sabe un nivel mínimo de supervivencia, se puede pasar un pelin mal.

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