Hablando con niños camboyanos

Sihanoukville (6 de 10)

Durante estos días en Sihanoukville he tenido la oportunidad de conocer a muchos niños que merodean por las playas y restaurantes en busca de turistas que les den dinero. Muchos te cuentan cosas mientras descansan a tu lado y te intentan vender…

A continuación os transcribo una entrevista que hice a una de las niñas:

Sihanoukville (1 de 10)La niña se llama Mum, tiene 8 años y vive en Sihanoukville. Dice que va al cole cada día, de 8 a 11h, pero también trabaja: desde las 11 de la mañana hasta noche cerrada vendiendo pulseritas que ella misma hace por la playa. Si las que lleva no te gustan, en menos de un santiamén está preparada con los hilos dispuestos para hacerte la pulserita con la forma y colores que tu quieras!

A pesar de su edad, habla inglés fluido, con el desparpajo característico camboyano. Es una vendedora nata! Me comenta que tiene que vender, para poder pagar el colegio, al que tiene que pagar 10$ cada día que va. Una amiga suya, de 12 años, y que vende fruta por la playa, apunta que las dos van al colegio, pero que ella está apadrinada por una familia inglesa que le paga los estudios.

Sihanoukville (7 de 10)Me comenta la amiga que las dos se toman muy en serio la escuela y van cada día, pero que aún así tienen que trabajar! De todos modos ahora parece que están de vacaciones, y se supone que empiezan el cole de nuevo a mitades de septiembre. Les pregunto qué les enseñan en el cole, y me contestan que les enseñan inglés y más cosas… .
La playa está plagada de niños que venden cosas: desde pulseritas, hasta fruta y postales. Y también hay mujeres que ofrecen servicios de manicura, pedicura, depilación al método de “los hilos”*, y masajes por unos pocos $. Las ventas de estas niñan van entre 1 y 5$ al día, siendo 5$ un día de buenas ventas. Las de las mujeres supongo que serán un poco más elevadas. De todos modos dicen que ahora no tienen negocio, porque hay pocos clientes.

Les pregunto qué hacen con el dinero, y me contestan que se lo dan a sus padres. Les pregunto si comen, y me dicen que 1 ó 2 veces al día, depende. Les pico un poco, diciendo que seguramente su madre habrá preparado comida para cuando ellas llegan a casa… Mum comenta que su madre está enferma y no saben lo que tiene, pero que pasa el día en cama. Apostilla que su padre no la quiere. Le intento sonsacar un poco más:  parece ser que su padre le grita y le ignora, pero al menos no le pega. Tiene suerte, a muchos niños de aquí sus padres sí les pegan por no vender o no querer trabajar.

Sihanoukville (5 de 10)Les doy unas gomas de pelo rojas que compré en Barcelona justo para este tipo de ocasiones: les aparece una sonrisa enorme en la cara, acto seguido se quitan las gomas de pollo (las gomas elasticas de las pollerías de los mercados) que les sujetan el pelo y se lo vuelven a atar con su nueva adquisición.

La faceta turística de Cambodia esconde las miserias que sufre su población. Todo el mundo tiene móvil, pero no siempre tienen algo para comer. Todo el mundo, con o sin desventaja física, busca su nicho para poder sobrevivir: los ciegos cantan o dan masajes (están muy bien organizados y con buena fama!), los mutilados venden cosas a base de pena, y los niños atacan con su mejor sonrisa y su inglés aprendido en la calle!

Sihanoukville (3 de 10)Existen muchas disyuntivas respecto a si comprar cosas de los niños o no. A primera vista solucionas un mal inminente: les das dinero para comprar comida o pagar el cole. A la larga te das cuenta de que el problema sigue sin solucionarse. Los padres ven que sus niños consiguen más dinero con su sonrisa descarada que estudiando, así que no apuestan por los estudios de los niños, sino por que sigan en la calle vendiendo! Los niños te dan pena y les compras, y así eternamente. Es un pez que se muerde la cola! Por suerte, cada vez hay más organizaciones que intentan escolarizar a los niños.

En nuestro caso, esta entrevista nos ha costado 2 platanos (desayuno de las niñas), y la remodelación de una de mis pulseras a cambio de 1$. Las fotos me las han dejado hacer gratis ;)

*depilación “con hilos”: entrecruzan con las manos unos hilos a modo de tijera para pillar el pelo desde la raiz. Es un método dedicado, ya que tienen que ir pelo por pelo, y aunque lo arranca de raiz, muchas veces el pelo vuelve a crecer pero dentro de la piel.

2 Responses to “Hablando con niños camboyanos”

  1. Alejandro Says:

    Y que aqui se quejen!!! Lo que es una pasada es que el ir a clase un dia les cueste 10$.
    Como lo hacen si lo maximo que ganan por dia, dices que es 5$?
    Mas de uno de aqui tendria que pasar una temporadite en Camboya, y saber tanbien lo que es subsistir con una comida al dia y trabajando de sol a sol.

  2. Laura Says:

    Si, a mi también me pareció caro pagar 10$/día para ir al colegio. Tembién te digo que estos niños mienten más que hablan, y puede que me dijeran esta cifra para llamar la atención y que les diera dinero. Es increible la de frases y contestaciones que tienen aprendidas: cuando les hablas de temas de colegio, saben perfectamente por donde vas.. y evidentemente desmienten que no van al cole! Saben perfectamente que los turistas no están de acuerdo en que trabejen y no vayan al cole… Pero la verdad es que viven de la pena, de restregarte sus miserias.

    La verdad es que no estoy 100% segura de que vayan al cole, y si van, si pagan 5,10 ó 100$. Entiendo que sus padres pagarán algo… no? En cualquier caso, mentiras aparte, la vida de estos niños es muy dura.

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