Quiénes Somos?

Bienvenido. Somos Laura y Sergio, una pareja de españoles que buscan su sitio en el mundo, donde sentirse en casa y desarrollar sus proyectos. Después de cierto tiempo viviendo en Barcelona, hemos dejado todo para recorrer el mundo buscando preguntas a las respuestas habituales, con el objetivo de conocer otras cultras y estilos de vida.

Nuestro Objetivo

Es sencillo. Buscamos cambiar el mundo cambiándonos a nosotros mismos. Queremos ser felices haciéndo felices a los demás. Queremos dejar de ser una parte activa del sistema occidental que nos han dejado y marcar la diferencia. Creemos que otra sociedad es posible y que las cosas pueden cambiar. Descubre cómo en nuestras páginas y ayúdanos!

Un pequeño resúmen de la ruta

Aquí va un pequeño resumen muy muy rápido de la ruta que hemos hecho en esta primera etapa.

El recorrido de Australia

Con un poco de retraso, debido a los diversos bloqueos en China, os dejamos el video que resume nuestro paso por Australia.

Vidas Nómadas

Another Office

Mucha gente en España piensa que estamos en unas vacaciones de muchos, muchos meses. Muchos otros, se preguntan cómo podemos seguir viajando durante tanto tiempo sin arruinarnos, teniendo en cuenta que hemos pasado no solo por países “baratos” sino también por otros más caros (Australia, Nueva Zelanda, o Estados Unidos). Además, tampoco nos cortamos de nada. Hacemos buceo, nos tiramos en paracaidas, disfrutamos de las delicatessen culinarias de cada sitio y no nos conformamos con cualquier cuchitril con cucarachas para dormir.

La respuesta es sencilla, ni estamos en un “gap year”, ni utilizamos nuestros ahorros, ni vivimos de nuestros padres. Trabajamos en el camino. Ahorramos bastante dinero antes de salir, pero ese dinero es un fondo reservado para cuando queramos “volver” a algún sitio y montar una casa o un negocio. Por el resto, ahora mismo tenemos prácticamente el mismo dinero con el que hemos salido. ¿Cómo es esto posible?

Pues con un estilo de vida nómada, donde lo que importa no es solo viajar, sino también mantener un estilo balanceado y ser capaz de mantenerse indefinidamente con este estilo. En otras palabras: ¡Trabajar durante el viaje! Ya hablamos sobre un estilo de vida nómada hace tiempo.

Si tienes paro, mucho dinero, un mecenas, una pensión o inversiones que te reportan un salario mensual, estás de suerte. Pero este no es el caso del que hablamos aquí. Hablamos de viajeros, nómadas, que tienen una nómina generalmente más reducida que en casa, pero que les permite mantenerse de viaje, allá donde quieren y de la forma que quieren. Trabajando lo justo, sin estrés. Lo que algunos llaman “La jornada laboral de 4 horas semanales”, pero sin explotar a nadie ni especular con el trabajo de otros.

Esto puede ser más fácil o más difícil dependiendo de nuestra profesión, y de lo que estemos dispuestos a trabajar. No es apto para vagos o gente con poca motivación o fuerza de voluntad. Profesionales como diseñador gráfico, programador, traductor, escritor, etc… tiene más facilidades para convertirse en nómadas, pero lo que hemos aprendido es que cualquier profesional de cualquier área puede modificar su actividad de forma que la pueda realizar desde cualquier parte del mundo.

El concepto de tiempo cambia bastante. Dado que nosotros estamos viajando sin fecha de vuelta, nos podemos permitir estar en un lugar tanto como queramos, o más bien tanto como el visado nos permita. Y si queremos estar más tiempo siempre podemos hacer un “visa run”, es decir, salir al país vecino y conseguir un nuevo sello de entrada. Al estar más tiempo del habitual para un viajero en un sitio concreto llegamos a conocer mucho mejor a la gente local, pasamos a ser sus vecinos y no sus clientes, cogemos confianza, nos cuentan sus cosas, les contamos las nuestras. Aprendemos, al fin y al cabo.

Las necesidades también cambian. El ordenador portátil irá siempre a la espalda, y disponer de una conexión a internet decente pasa a ser una prioridad en cada sitio. Bien con un pincho 3G, con wifi gratis o con un cable. Aunque esto parezca muy difícil en realidad no lo es. La conectividad es global y es MUY fácil (aunque no muy barato) conectarse desde prácticamente cualquier parte del mundo.

¿Quieres saber más? Dentro de muy poco tendréis publicado un libro que se llamará “Vidas Nómadas” que explica en detalle cómo cambiar tu vida y convertirte en un nómada 2.0. Cómo mantener un viaje balanceado con el estilo de vida que queremos. Mientras tanto, también te podemos ayudar desde Nomadum Consultoría de Viajes.

Para más información contacta con nosotros :)

El Consultor en las Islas

De cómo alquilar una isla privada

Palawan-8

Como cada día, nos despertamos en el nido con la melodiosa música de las obras de nuestro hotel, que nos sirvió para negociar el precio de la habitación a la baja, pero no resultó muy agradable para dormir largas horas, así que a partir de las 8:00 de la mañana o bien estábamos buceando, o bien tomándo un café enfrente.

Fue en uno de estos cafés donde Alberto (uno de nuestros amigos españoles con el que hemos viajado por Filipinas), conoció a Alfred, un curioso personaje austriaco, ya en los 70, que es dueño de una isla en la parte norte de Palawan.
Alfred nos contaba que solo “alquila” su isla a gente auténtica, a viajeros, a misioneros, a colaboradores, etc… pero no a turistas. Supongo que caímos bien en esa definición, y tras una ardua negociación en el precio acordamos ir para allá dos días más tarde. En ese momento habíamos alquilado nuestra primera isla privada! Así que para allá fuimos Alberto, Ana, su pareja de viaje, Teresa y Martí, dos españoles que conocimos en Palawan, Laura y el que escribe estas líneas (Sergio).

Brother Island - El Nido

Brother island (La isla del hermano), se encuentra en la región más norte de Palawan, enfrente de la aldea de Teneguiban. Tan solo a 35km de El Nido, pero a más de 1 hora de distancia. Y es que el estado de los caminos (que no carreteras), hace que el transporte en esta región sea duro y largo.
Los viajes se hacen en “jeepneys”, jeeps dejados por los americanos tras la 2ª guerra mundial, que los locales han modificado y han estado usando hasta ahora. Estos vehículos (camiones), tienen capacidad para unas 20 personas, pero los filipinos son capaces de usar todo el espacio. Con “todo”, nos referimos al espacio en volúmen del aparato, incluido el techo, suelo y unos encima de otros, hasta el punto en que en ese viaje había más de 50 personas metidas en el bicho, incluidas 5 solo en la parte de delante.

Una hora y algo más tarde, varios ríos vadeados y unas cuantas paradas para la recogida de mangos y otras frutas, llegamos a Teneguiban donde Alfred y uno de sus barqueros nos estaban esperando. ¡Hola amigos! dijo en perfecto español y con voz campechana. Enseguida nos montamos en su bangka y nos dirigimos hacia “Brother Island”.
Las fotos que vimos no hacían juicio a la sensación de llegar en persona a un lugar totalmente vírgen y con turismo nulo real. El agua permitía ver el fondo a más de 10 metros de profundidad, poblado por corales y todas las especies de peces, la playa formada por arena finísima quedaba coronada por varios grupos de palmeras que hacían que la palabra “paraíso” quedase en poco, y al fondo “Chez Alfredo”, una construcción básica pero robusta, al estilo local con paja y bambú nos daba la bienvenida.

Brother Island-1

La isla contaba con escasas dos hectáreas. en menos de 5 minutos se podía rodear completamente y fue ésto lo primero que hicimos no sin antes descargar y colocar nuestra comida y bebida para los próximos días. Toda la parte este de la isla estaba rodeada por rocas que formaban un pequeño rompeolas, y al fondo se encontraba la “suite especial”. Una fabulosa cabaña desde donde se podía ver un amanecer o anochecer estupendo, alejado de cualquier rastro de civilización o turismo.

Durante los días que estuvimos en la isla no hicimos demasiado, más que intentar pescar, estar tirados en la playa, bañarnos en las aguas turquesas o preparar exquisitas comidas, incluida una paella valenciana / local que Teresa y Ana tuvieron a bien preparar. Cada día disponíamos de pescado fresco que podíamos preparar a la brasa con un poco de arroz, y siempre terminábamos la jornada debatiendo sobre el estado del mundo y otras lindezas entre los invitados y nuestro amigo Alfred, que resultó ser un poco excéntrico pero buena persona.

Alfred es un personaje muy curioso. Con sus 60 o 70 años ha recorrido prácticamente todo el mundo, y no extraña que su profesión principal haya sido agente de viajes. No conseguimos que nos diera una cifra exacta de los idiomas que habla, pero le hemos escuchado hablar perfectamente alemán, italiano, inglés, español, portugués y filipino. Aunque argumenta que también habla griego y ruso. Hace 30 años se casó con una filipina con la que tuvo uno hijo, y compró Brother Island, y ahora vive a caballo entre Viena y Filipinas.
Las experiencias que ha vivido y sus pensamientos a veces extremistas le hacen una persona difícil, intransigente en sus ideas y difícil para debatir, pero lleno de conocimientos, buenas ideas y verdades. Y es que sin un guardián de la isla así, nuestra experiencia no habría sido la misma.

Uno de los días pudimos visitar la aldea frente a la isla y donde viven algunos de los trabajadores de Alfred. Cerca de 30 familias viven alrededor de un pozo de agua dulce, y la poca electricidad que pueden usar sale de un generador común. Viven totalmente bajo el índice de pobreza, y el cacique es autoproclamado por tener más de 5 cerdos. Si alguien coge malaria, un mal relativamente común, necesita tener dinero ahorrado o contar con la ayuda de sus compañeros para viajar hasta El Nido, o Puerto Princesa para recibir tratamiento, y los niños tienen escuela gracias a la mujer de Alfred, que la construyó junto con una pequeña capilla donde dan misa una vez al mes.

Brother Island-2

La última noche pudimos despedirnos como la tradición ordena. Con una buena hoguera en la playa, cervezas, canciones y una guitarra y por supuesto baño nocturno en una mar totalmente calmada e iluminada por la luna llena. No sabemos cuándo seremos capaces de volver a alquilar una isla solo para nosotros!

Y por fin a la mañana siguiente cogimos nuestra bangka de vuelta a tierra. Ninguno hablábamos porque sabíamos lo que dejábamos atrás. Mientras avanzábamos hacia Teneguiban el sol se levantaba muy poco a poco, y se reflejaba en las palas de las barcas tradicionales filipinas sobre un agua tan quieta que parecía un espejo.
El jeepney ya nos estaba esperando y esta vez no hubo tantos viajeros, por lo que pudimos hacer una vuelta tranquila hacia El Nido y retomar la vuelta a la civilización, donde nos volvimos a encontrar con “westerns” de piel blanca antes de nuestra huida al siguiente destino: Coron.

Brother Island-1

Trucos para viajar por Australia

Tras recorrer 14.887 km, gastar 2000€ en gasolina, frenos nuevos, mucho camping y hippismo, y 85 días, se ha terminado nuestra aventura Australiana.
Han sido tres meses intensos, variados y muy divertidos, donde hemos visto que éste continente no tiene nada que envidiar a cualquier paraíso tropical.

The final Australian route

Como conclusión, dejamos unos cuantos trucos para disfrutar de la mejor manera de viajar por aquí:

Trucos para viajar por Australia

  • Sin duda, la mejor forma para disfrutar Australia es conduciendo uno mismo. Es la única forma de hacer el viaje a tu manera, parar donde quieras, y cubrir las inmensas distancias que separan todo. Las opciones son, desde comprar tu propio coche o campervan (furgoneta preparada para dormir dentro), o alquilarla. Ésta segunda opción puede salir más rentable si planeas viajar menos de un mes, pero para estancias más largas sin duda lo ideal es comprar un vehículo propio.
  • Si no os importa conducir vehículos viejos, es fácil conseguir un coche por 1000 o 1500$, o furgonetas desde 2000 hasta 5000$. En general recomiendan comprar marcas no europeas, ya que no aguantan bien el clima y las condiciones extremas australianas, siendo los coches japoneses y australianos los más polivalentes y resistentes. Antes de comprar el vehículo conviene chequear el estado de multas (se puede hacer online), y que mecánicamente esté bien. Las furgonetas viejas Toyota o (excepcionalmente) las Wolksvaguen Bus aguantan cualquier cosa, así que son buena opción. Eso si, hay que ser capaz de cruzar el Outback sin aire acondicionado ni dirección asistida!
    Los papeles son relativamente sencillos. Hay que cambiar la furgoneta de nombre, y probablemente renovar el REGO (El equivalente a la ITV), que puede costar alrededor de 400$ por 6 meses. Piden una dirección en Australia, así que lo más sencillo es registrarse en un camping y usar esa.
  • Si la idea es comprar una campervan o coche, tened en cuenta las estaciones y las temporadas: hay ciudades más de moda unos meses que otros, en base a sus temperaturas (monzón en Darwin, o invierno en Melbourne), y hay otras que son extremadamente populares durante el verano en Europa (como Sydney). Si en ese momento hay demasiada gente buscando furgoneta en una ciudad, el coste será mayor, mientras que si cuando la queráis vender estáis en fuera de temporada, quizás sea difícil conseguir un buen precio por ella. Hay que recordar también que es el hemisferio sur, asi que está todo al revés! Verano es invierno y primavera es otoño.
  • Lo mejor de comprar una furgoneta de este estilo (campervan), es que suelen venir preparadas para todo. En nuestro caso, teníamos un pequeño generador, tiendas de campaña, sillas y mesas de camping, una cocinilla, platos, sartenes y cazuelas, un alargador, set de herramientas… etc. Vamos, todo lo que se puede necesitar para vivir en la carretera. Incluidos los mapas de carreteras, la lonely planet y un libro imprescindible: “Camps 5 o Camps 6″, un listado de todos los sitios, campings y parkings de Australia, de pago y gratuitos, donde se puede pasar la noche, y los servicios que tienen (duchas, baños, etc…).
    Al tener una furgoneta de este estilo, puedes parar en prácticamente cualquier sitio que no tenga un cartel de “Camping NO”. Y después ducharse en alguna gasolinera o en la playa. La mayoría de estados tienen paradas de descanso muy bien preparadas, algunas incluso con agua caliente. La guía Camps 5 es ideal para organizarse el viaje y saber dónde parar.
  • El mayor coste en Australia es la gasolina. Nosotros “quemamos” 2000€ en conducir casi 15.000km. Vamos, al carajo nuestra huella de CO2! Por tanto es importante mirar el consumo del vehículo a comprar o alquilar.

  • Australia es grande, MUY grande. Las distancias son muy largas y hay muchas cosas para ver, pero también hay muchas horas que conducir por carreteras vacías. Así que es recomendable llevar el tanque de gasolina siempre lleno, y un pequeño tanque de emergencia por si acaso (no es extraño que algunas gasolineras estén varios días sin suministro), y garrafas de agua y comida por si acaso. Varios libros, música, y mucha, mucha paciencia.
  • Al planificar vuestra ruta considerad las estaciones y las épocas de lluvias: toda la zona norte es tropical y sufre los monzones, con abundantes carreteras que tienden a inundarse y ríos que se desbordan fácilmente. No es raro quedarse encerrado en algún pueblo en estas temporadas, y cuando los ríos se desbordan y se junta con la marea alta, Si! Salen los  cocodrilos!
  • Algunos de los mejores paraísos están escondidos, no aparecen en las guías y solo algunos locales los conocen. Así que si tenéis suficiente tiempo, es bueno coger los pequeños desvíos, ver cada lookout, y perderos entre los pueblos que NO aparecen en la Lonely Planet.
  • Tiempos de viaje: La ruta habitual suele ser Cairns – Melbourne pasando por Sydney, o al revés. 1 mes debería ser suficiente para atravesar toda la costa este, aunque con 60 días podréis ver más cosas y disfrutar más. Si queréis visitar Alice Springs y disfrutar del Outback, necesitaréis algunos días más para llegar hasta allí (o una mini excursión con vuelos internos). Y si queréis hacer la vuelta completa, pasando por Western Australia y el Northern Territory, entonces necesitaréis pasar más de 3 o 4 meses. La costa oeste tiene algunas de las mejores playas del mundo, un clima excepcional y vistas increíbles, mientras que en el sureste los acantilados ofrecen vistas geniales, y entre ellos se esconden playas con olas perfectas para los que les guste el surf.
The 12 apostols Great Ocean Road
  • Vino: Los españoles estamos muy bien acostumbrados a tener buen vino por poco precio, pero el australiano no tiene nada que desmerecer. Hay varias zonas que no hay que perderse: Margaret River en Western Australia, Barossa Valley en South Australia y Hunter Valley en New South Wales. Aparte de estas tres zonas, también hay viñedos en Victoria y Camberra. En todos ellos se pueden hacer catas gratuitas y comprar vino a precios competitivos. Una recomendación es comprar una caja para que dure los siguientes 12 días. Cenar con vino es un lujo que no nos permitíamos desde hacía mucho tiempo!
  • Algunas de las ciudades / pueblos más turísticos para backpackers son sitios de fiesta. Broome, Byron Bay, Airlie Beach, etc. No es fácil salirse del ambiente, sobre todo si el alojamiento es en hostales. Si buscáis fiesta con cerveza a 6 o 7$ estos serían vuestros sitio, pero si vuestro estilo es más relajado y os gusta disfrutar de la naturaleza, es mejor evitar estos lugares, y visitarlos solo para las actividades que os interesen.
Las botas no son para la playa
  • Australia es muy caro, el alcohol es caro, y la comida también. Si viajáis con vuestro vehículo y cocina podréis ahorrar en costes, aunque el supermercado también pica bastante. El hecho de que ahora mismo la diferencia entre euro y dólar australiano sea muy pequeña no ayuda. Un presupuesto aceptable podría ser de unos 40€ por persona al día si ahorráis en costes de alojamiento pero hacéis camping en zonas de camping privadas. Este presupuesto puede subir a 50 o 60€ si hacéis muchas actividades como rafting, tours, o submarinismo.
    En nuestro caso, hemos gastado unos 5000€, 3 meses, dos personas, pero hemos tenido la suerte de vender la furgoneta sacándole algo de beneficio (Compramos a Roxanne en Perth por 2000$ + gastos de reparaciones, y la vendimos en Melbourne por 2700$).
  • Finalmente, a todos los que elijáis viajar con campervan o coche cruzando Australia por sitios remotos y poco habitados, tened en cuenta las comunicaciones (Telstra es la empresa de móviles con mejor cobertura en todo el territorio, vs. Vodafone, que tiene una cobertura mínima), si váis por carreteras sin asfaltar (en el centro del Outback) recomiendan llevar radio de alta frecuencia, y llevad siempre agua y comida abundantes.
    Unas nociones de mecánica tampoco os vendrán mal. Las condiciones son extremas, desde mucha humedad hasta calor extremo. Es importante revisar los niveles de agua, refrigerante y aceite casi cada día, y saber cambiar una bujía, limpiar los contactos, dónde están los fusibles, cambiar una rueda o cambiar el aceite. Los mecánicos en algunas zonas están muy lejos unos de otros, y una grua que nos remolque 200Km es MUY MUY caro.

Y esto han sido 3 meses por Australia!

¿Qué otros consejos o trucos se os ocurren?