Boracay: veni, vidi… y nos marchamos corriendo!

 Boracay

Sergio y yo pertenecemos al grupo de personas que intentan hacer realidad sus sueños. Da igual si el sueño es perfecto o no, si no lo intentas, no lo sabrás nunca, y ahí quedará en tu cabeza dando vueltas y enfatizando lo perfecto que podría haber sido todo.

En base a esta filosofía de vida, hemos estado buscando durante todo el pasado año alrededor del mundo posibles negocios en venta relacionados con el tema del buceo. Vimos varios, investigamos unos pocos y encontramos uno que a nivel de números, y por lo que vimos en su web, podría cuadrar con nuestras necesidades e intereses. El negocio constaba de centro de buceo con un bar/restaurante y unas habitaciones sencillas estilo hostal, y está situado en Boracay, la que llaman la Ibiza de Filipinas. El sitio está regentado por un alemán casado con una Filipina y con tres hijos.

Después de una due diligence contable, de hablar con el propietario varias veces por skype, hacer videoconferencia para ver el sitio, investigar Boracay y todas las legalidades necesarias para comprar un negocio en Filipinas, nos embarcamos en la aventura de “ir a verlo” y a ser posible quedarnos ya.

Así que nos fuimos a Filipinas! Después de varias aventuras y desventuras (comida del avión en mal estado que me tuvo vomitando toda una tarde-noche; cancelación del vuelo interno a Boracay y retraso de 4h), por fin en plena noche cerrada llegamos a la isla, donde nos encontramos con un centro de buceo desangelado y poco cuidado, y con unas habitaciones que olían a humedad.

White Beach Boracay

Por la mañana a la luz del sol y con el desayuno las cosas se ven mejor: ‘No importa, nosotros no tenemos por qué vivir en el hostal del centro de buceo’ nos dijimos, ‘y se puede reformar el centro para hacerlo un poco más agradable y al uso del buceador’. Durante dos días estuvimos buceando, mirando cada uno de los detalles del negocio, hablando con el propietario.. etc. Pero al final, la realidad es la que prevalece, y lo que finalmente cuenta es la primera impresión (que poco nos engañan los sentidos!!).

El sitio podría ser calificado de “Cuchitril” (definición que le habría dado mi madre si hubiera estado allí!), el cuál no había recibido la visita de una fregona desde que lo construyeron! Lo necesario habría sido tirar abajo y construir de nuevo, pero como el propietario bien argumentó, no es posible porque los beneficios no llegan a pagar apenas el mantenimiento del centro actual, imaginate una reforma integral! Es más, el propietario de hecho pone parte de su salario para pagar el mantenimiento!!. Y teniendo en cuenta que la estructura de la planta baja es de ladrillo, pero la planta superior y estructuras adjuntas son de laminillas de madera revestidas de bambu, que se las debe llevar por delante cada monzón, el tema económico no habia por donde cogerlo!

Otro detalle interesante fue que vende el centro de buceo “con bicho”!! Nos comentó que su mujer e hijo vivían allí porque el niño iba todavía a la escuela, y nos confirmó que ellos no utilizaban las habitaciones del hostal. Lo que no nos dijo es que el “habitaje familiar” estaba situado dentro del centro de buceo!!!

A todas estas la isla ciertamente está abierta todo el año, pero tiene temporadas: de Junio a Octubre inclusive no hay turismo que visite Boracay! Eso deja 7 meses para compensar gastos con beneficios, lo cuál resulta dificil para llegar a break even. Y la localización del centro de buceo tampoco es la ideal! Es el penúltimo centro de la isla, y depende de turistas que se alojen en hoteles cercanos, o que estén dispuestos a caminar 2-3km desde el D-Mall, la zona de ocio, compras y turisteo de la isla.

Algo positivo de Boracay es que no sufre el contacto directo con tifones, pero si tiene monzón con fuerte oleaje y viento, lo que deja a la isla y a su playa más bonita llena de trozos de palmeras y restos de construcciones. Ahora, todo hay que decirlo, White Beach en temporada alta es paradisiaca!

Por lo general el ambiente de la isla nos pareció demasiado turista (filipinas llevando orejas de Minnie, etc), en un entorno más estilo Vegas que otra cosa. Encontramos pocos (o ninguno!) lugares que se pudieran considerar “Paraiso”. No podríamos decir nada de sus gentes o cultura porque no los encontramos. Ahora sí, tienen restaurantes de todas partes del mundo!

No nos quedamos mucho más, ya que claramente no era el estilo de vida ni vacaciones que estábamos buscando. En esta ocasión nuestro destino no encajó con nuestras expectativas!

Como muchos de vosotros nos habéis preguntado: ¿hasta cuando en Barcelona? Pues no lo sabemos, hasta que se nos ocurra algún sueño nuevo a realizar! ;)

 

En busca del tiburón Zorro!

Nuestro último destino en una ruta muy ajustada por Filipinas fue una isla de características paradisíacas situada al norte de Cebu, llamada Malapascua.

Esta isla, llamada en idioma tagalo Logon, debe su nombre actual a Magallanes: parece que la llegada de los Españoles a esta zona coincidió con el día de Navidad, y parece que además se encontraron con todo un temporal, probablemente algún ciclón. De ahí que re-bautizaran a la isla como Malapascua.

Si nos adentramos hacia el centro de la isla, encontraremos varios pueblos locales, de origen principalmente pesquero, con casas muy muy sencillas, tiendas de alimentación basicas, alguna escuela, y sorprendentemente canchas de baloncesto, deporte promovido por los americanos durante su ocupación filipina, y que en la actualidad se siguen utilizando por niños y jovenes.

La población local tradicionalmente se ha dedicado a la pesca, y el método principalmente utilizado era la dinamita, pero dado que sus fondos marinos son excepcionales, y que por ello muchos turistas vienen a Malapascua y se gastan mucho dinero en la isla, poco a poco se les ha conseguido concienciar en cuanto a sus hábitos de pesca. En la actualidad mucha gente trabaja en el sector de la hostelería y el buceo, lo que les permite tener unos ingresos superiores. Aún así, la población maapascuense, en términos generales es muy muy pobre (un salario medio local sería 8.000 pesos- unos 200$ aprox).

De cara al turismo, el atractivo principal de la isla son sus playas de arena blanca finísima, los arrecifes de coral donde se puede hacer snorkle en la orilla y muy buen buceo en los alrededores, y la tranquilidad que se respira en la isla.

Hace unos 15 años, una pareja occidental se estableció en la isla, y de forma casual encontró un sitio de buceo dónde un tipo de tiburón muy particular, el Thresher Shark (tiburón zorro), acude casi diáriamente. Se trata de una isla hundida que forma una meseta, en la cual se ha creado una estación de limpieza para peces y pelágicos. A este lugar acuden tanto los tiburones thresher como rayas manta. Y lo que empezó siendo un encuentro casual con estos tiburones, se ha convertido en la principal atracción de esta isla, donde muchísimos buceadores del mundo acuden a ver este animal tan raro a la vez que fascinante.

En la actualidad la isla cuenta con 8 centros de buceo, todos los guías son locales con mucha experiencia, y bucean tanto la inmersión del Thresher Shark (Monad Shoal), como los arrecifes alrededor de Malapascua, la isla Gato (con corales blandos excepcionales), y la isla Calanggaman; el pecio Dona Marylin, y lugares con una vida macro excepcional. Recomendamos particularmente la inmersión del Mandarin Fish a la puesta de sol en el sitio de buceo “Lighthouse“. Por nuestra experencia, podemos recomendar el centro de buceo Evolution, de calidad excelente, con guias muy competentes y precios razonables. Son los únicos que ofrecen buceo técnico.

Para más información:
Buceo en Malapascua
Evolution Dive Center

Nuestro recorrido por Filipinas, como habréis visto con cierta preferencia por lugares de buceo excepcionales ha sido el siguiente:

Buceando en la historia de la 2ª Guerra mundial

Son las 8 de la mañana del 24 de septiembre de 1944. La flota japonesa se encuentra atrincherada alrededor de la isla de Busuanga, en las Calamianes, al norte de Palawan, Filipinas, lugar que han utilizado durante bastante tiempo como centro de aprovisionamiento y punto de defensa de sus posiciones en el pacífico, evitando duramente el acercamiento americano a la tierra madre.

Tras Pearl Harbor prácticamente un año atrás y los continuos bombardeos americanos, las tropas japonesas estaban muy tocadas, y se hacía necesario establecer puntos de repostaje y abastecimiento.

Son las 8:30, mientras la flota Japonesa inicia sus maniobras matutinas, el USS Lexington, a más de 300 millas de distancia lanzaba 96 Grumman F6F Hellcat fighters y 22 bombarderos, armados hasta arriba con bombas y torpedos, sabiendo que solo tendrían la oportunidad de una pasada para acabar con todos los blancos posibles anclados alrededor de la isla de Corón.

seaplane tenderA las 9 de la mañana el primero en caer fue el Akitsushima Maru, uno de los famosos portahidroaviones que dieron tanta ventaja a los japoneses a lo largo del Pacífico. A pesar de estar armado con 3 grandes baterías antiaéreas, no fue rival para los hábiles bombarderos americanos y un torpedo agujereó el casco en babor, haciendo que la explosión hundiera el barco en muy poco tiempo, llevándose consigo a toda la tripulación.

El siguiente en caer fue el Okikawa Maru, carguero que transportaba el fuel para toda la armada. No fue difícil encender la mecha que hizo que el barco se quemara entero, aunque no fue hasta 16 días después que se hundiera un poco más al norte, cerca de la llamada “Black Island”, lugar donde se crea un embudo entre islas que provoca unas corrientes extremadamente fuertes.

Al otro lado del archipiélago, el otro grupo de cazas y bombarderos se hacían cargo del Olympia Maru, el Kogyo Maru, el Morazán Maru y el Irako, uno de los que más tiempo sobrevivió y más batalla presentó ante los americanos. Finalmente, uno de los barcos japoneses anclados en la parte noreste, confiado por su situación de ventaja por la bahía en la que se encontraba y la naturaleza montañosa de las islas, fue el último en caer, el Kyokuzan Maru.

Solo un pequeño petrolero de apoyo fue capaz de sobrevivir a duras penas y volver a Hong Kong, el Kamoi.

Son las 9 de la mañana, pero esta vez de Mayo del 2011. Los Filipinos dicen “Calmada” para referirse a una mar que parece un espejo, solo alterada por el movimiento de las “Bangkas”, las famosas barcazas con soportes usadas tanto en Indonesia como en Filipinas. El sol lleva levantado ya varias horas y nos encontramos a 31 metros de donde se encuentran los restos del Olympia Maru (antiguamente llamado por error Tangat Wreck), nosotros estamos por encima del agua, y él está por debajo, ligeramente inclinado hacia babor pero en una posición casi impecable, con el puente totalmente colapsado pero todas sus columnas y chimeneas en perfectas condiciones.

La profundidad hace que la inmersión no sea demasiado larga. A 31 metros de profundidad, y buscando nuestro camino entre los pasillos y camarotes interiores, por los que penetran rayos de luz la visión es espectacular. Todavía se pueden ver los agujeros causados por los proyectiles, y aunque todo el interior ha sido desvalijado, solo quedan algunos cascos de proyectiles, cuerdas, y la estructura del barco. Pero pasar por cada uno de los compartimentos es toda una experiencia.

Morazan MaruTras casi dos horas de espera en superficie, nos dirigimos hacia el Morazán Maru, que no consiguió su nombre real hasta el 2006, donde una ardua investigación siguió la pista a este carguero inglés, que trabajó rutas como transporte de bananas en sudamérica, y finalmente fue requisado por los japoneses para su servicio durante la guerra. En este caso el pecio se encuentra completamente tumbado sobre estribor, a 25 metros de profundidad, y la sensación de bucear entre sus pasillos con la orientación girada 90º es totalmente diferente.

Después de los barcos, nuestro nitrógeno en sangre ya estaba por las nubes, y nos apetecía bucear en un lugar más tranquilo que estos auténticos cementerios nipones, así que nos dirigimos al “Lago Barracuda”, una inmersión única en el mundo por sus formaciones y temperatura. Para llegar hay que cruzar a pie unos 100 metros de rocas escarpadas, para llegar a un lago interior dentro de la isla de Corón, formado por varios manantiales termales que juntan su agua con dos canales que comunican con el mar. Esto provoca un efecto único donde la capa superior es de agua dulce a unos 31-32º y la inferior de agua salada que llega hasta 38º en algunos puntos. Las formaciones escarpadas tienen un aspecto lunar, y el fondo está cubierto de un barro gelatinoso, formado por la descomposición de material orgánico durante cientos de años, en el que es posible meter el brazo entero (no sin algunos reparos).

Al día siguiente el mar nos regala otro día excepcional. Hoy es un día especial, ya que visitamos los famosos Akitsushima Wreck, y Okikawa Maru, dos de los pecios más alejados e interesantes del grupo de las Calamianes.

Akitsushima MaruAl llegar a los 35 metros, donde el Akitsushima se encuentra tumbado sobre estribor, es posible contemplar cómo el tanque donde se almacenaba el combustible de los hidroaviones está completamente reventado, cosa que hizo que el barco tardara minutos en tocar fondo tras el ataque americano. Penetramos el barco por la parte inferior a la grua y sus gigantes ruedas dentadas, y tras avanzar por varios pasillos llegamos a la zona de almacenaje, lugar donde miles de fusiliers, glassfish y pequeñas barracudas de cola amarilla han decidido crear su hogar, al refugio de corrientes y depredadores.
Este barco tiene algo especial: sus dos enormes plataformas dónde los cañones de 12,7cm se defendían de los Hellcats, el ascensor con el que subían la munición, la pista de lanzamiento de los hidroaviones y la cantidad de vida marina. Se puede bucear en los tres niveles del barco y es fácil perderse entre pasillos, camarotes y habitaciones. Sin duda es una inmersión memorable.

Okikawa MaruAlgo cansados, y tras una pequeña parada, nos dirigimos a explorar el que sería nuestro último pecio, y el más complicado. El Okikawa, que después de ir a la deriva durante varios días fue hundido en un segundo ataque 3 semanas después del principal, se hundió sobre 25 metros de agua, destrozando totalmente su proa, pero dejando un buceo de penetración excelente en su popa.
Tras un rápido descenso para no gastar mucha energía en la fuerte corriente que siempre atiza esta zona, llegamos a la zona donde se encontraba la hélice y que es un lugar perfecto para iniciar la penetración. Un pequeño hueco donde mis hombros caben a duras penas y la luz apenas entra, que llega a una pequeña sala de máquinas donde empieza lo bueno. Este carguero de combustible tiene un montón de pequeñas cámaras, pasillos estrechos, y 6 compartimentos enormes que debían haber sido quemados por otros barcos de la flota, pero que se quemaron en las aguas de Corón.

Han pasado 67 años desde que todos estos barcos se hundieron. Muchos de ellos ya tienen una gran capa de corales alrededor y apenas quedan objetos dentro, sin embargo la sensación de bucearlos no se puede explicar con palabras. Cientos de marinos japoneses murieron en ese 24 de septiembre de 1944, y se perdió un punto estratégico que eventualmente terminaría en los trágicos 6 y 9 de agosto de 1945 dónde Japón “perdió” su parte de la guerra tras los ataques de Hiroshima y Nagasaki.

Sin duda, esta ha sido una de las experiencas más gratificantes de nuestro paso por Filipinas, tanto a nivel histórico como de buceo.

Más información:
Dive sites in Coron
Dive Centers in Coron
Información técnica de los barcos hundidos

Buceando en South West Rocks

South West Rocks -1

Son las 8:30 de la mañana, hace ya unos 40 minutos que ha amanecido, y el barco empieza a rodear la bahía de South West Rocks, 500 kilómetros al norte de Sydney en Nueva Gales del Sur, Australia.

La vista es increíble, interminables playas, la antigua prisión encima de una de las colinas, y el majestuoso faro. Y tan solo 10 minutos después, tras pasar Green Island, llegamos a Fish Rock Island.

Fish Rock -4

Atacada por las corrientes frías del sur, y las cálidas del norte, Fish Rock es un auténtico parque de atracciones para todo tipo de fauna marina. No es solo una estación de limpieza, sino también una zona de caza para los tiburones nodriza oceánicos: unas auténticas moles de hasta 4 metros que impresionan al verlos, o los extraños Wobbegongs, una especie de tiburón atípica, esparcidos por todo el fondo marino, por no hablar de los miles de snappers, wrasses, el oportuno tiburón guitarra que pasea por las rocas, los meros (o cods, como los llaman en Australia) y por supuesto las tortugas.

Fish Rock -1Pero lo mejor de Fish Rock no es sólo el “Shark Gottor”, o los boomies alrededor del islote, sitios donde los tiburones descansan, sino su cueva de 150 metros que lo cruza transversalmente. Simon y Larry, divemasters e instructores del centro de buceo Fish Rock Dive Centre, nos muestran una pequeña abertura, la entrada del tunel a 24m, que nos lleva a una chimenea, y ahí se acaba la luz. Es común encontrarse alguna tortuga comiendo dentro, o algún pequeño tiburón dando una vuelta. Tras unos 50 metros mirando por cada agujero y grieta, descubriendo una cantidad ingente de langostas, la luz comienza a penetrar por la parte final de la cueva, y la visión es sencillamente espectacular. Estamos en la zona llamada “Bubble Cave” o cueva de burbujas. Miles de peces de todo tipo proyectan su sombra sobre la apertura de la cueva, y sobre ellos varios tiburones nodriza en contraste con la superficie. Esta zona se llama “El Acuario”, y no es para menos, ya que la concentración de fauna es simplemente espectacular. No hay palabras para describir la sensación de salir muy poco a poco de la cueva para encontrarse con todos los animales esperando fuera, el juego de luces y la sensación de salir de la cueva.

Fish Rock -1

“Fish Rock” se puede bucear de muchas formas distintas, y para todos los niveles. Si no se tiene nivel suficiente para cruzar la cueva entera, siempre se puede ver la parte del Aquarium (a 14 metros), o simplemente nadar alrededor de las rocas, dejándonos rodear por los tiburones y las tortugas.

A pesar de ser una de las mejores inmersiones de todo Australia, no mucha gente conoce este lugar. El público se queda con la idea de la gran barrera de coral, pero lugares como este dejan las inmersiones de Cairns en la nada.

Fish Rock -4¿Con quién bucear? El centro de confianza que recomendamos es Fish Rock Dive Centre. Con grupos reducidos, profesionalidad, y briefings amenos, didácticos y divertidos, podremos pasar un día espectacular. ¿Un día perfecto en South West Rocks? Fácil: Dos inmersiones por la mañana, una buena comida en la Horseshoe Beach, y luego un paseo por la ruta que nos lleva desde el faro hasta el jetty del pueblo, para terminar la jugada con una buena cena, y a dormir, porque al día siguiente, se bucea de nuevo!

Os dejamos un video que describe perfectamente la inmersión en Fish Rock, probablemente una de las mejores de todo el continente Australiano.

Las islas Gili, el paraiso perdido!

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Las islas Gili son un paraiso de contradicciones, amadas y a la vez odiadas por turistas, viajeros y en general occidentales que habitan la isla. Situadas a tan solo 35kms de Bali, en la costa de Lombok, las Gili ofrecen vida isleña y paradisíaca, con playas de arena y mar turquesa, y precios asequibles para mochileros dispuestos a pasar unas vacaciones al límite.

Las islas Gili (gili en indonesio significa “isla”) son tres: Gili Trawangan, Gili Meno y Gili Air, siendo Air la más cercana a Lombok, y Trawangan la más lejana. Cada una de estas tres islas ha asumido un rol, atrayendo así cada una a su publico específico: Meno es la más aislada de las tres, con un par de resorts ofrece vacaciones tranquilas, relajadas, y con poca gente alrededor. Air es una isla que, sin ser tan bulliciosa como Trawangan, tiene más oferta gastronomica y hotelera. Y Trawangan es ampliamente conocida como la isla de la fiesta.

Es en Trawangan donde las juventudes mayoritariamente australianas (aunque también recibe muchas visitas de europeos, y recientemente muchos españoles) vienen a desfasar y a experimentar todo aquello que no es posible o es ilegal en casa. Trawangan ofrece fiesta hasta el amanecer, todo tipo de drogas, setas mágicas, y alcohol local barato (más barato que las bebidas de importación). Toda la calle principal está plagada de bares de cualquier estilo y con diferentes tipos de música, para atraer al turista intrépido. La gente local participa activa y pesadamente, intentando convencer a cualquiera a que se una a su fiesta. Tres bares locales se han repartido las fiestas: los lunes el centro de buceo Blue Marlin (con eso lo digo todo… las resacas de sus miembros trabajadores son espectaculares!), los miercoles en el irish Bar, y los viernes en Rudi’s (famoso por sus bebidas de licores locales al precio más barato de toda la isla). Es normal cada mediodía encontrarse con la gente arrastrando sus ojeras hacia la playa, con un dolor de cabeza infernal.

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Comentar a este respecto, que hace un par de años unas 28 pesonas murieron de envenenamiento por consumo de alcohol local: Arak y licor de Palma, ya que la destilería local pensó que si le añadía metanol al licor, eso daría un “punch” etílico a las masas occidentales. El mismo concepto de licor dejó a un occidental habitante de la isla literalmente ciego hace 6 meses.

Y es que hay que tener en cuenta que Indonesia es un país muy pobre. La gente local nos mira y ve dinero andante por la calle, y lo único en lo que piensan es en cómo nos pueden sacar el dinero de la forma más efectiva: creando un licor muy barato, asequible para los bolsillos mochileros, y que emborrache lo suficiente (al fin y al cabo es lo que los occidentales quieren, no?). El Metanol, alcohol puro muy barato, cubría las expectativas. Por cierto, la destilería en cuestión esta situada en Bali, lo que significa que en Bali tampoco se salvan…

Además del alcohol y las drogas, están las setas mágicas, legales en estas islas (a falta de policía en la isla que se haga cargo de todo este desastre). Si sucede lo que sucede con el alcohol, no quiero ni pensar qué sucede con las setas. Lo que si se es que hay dos clínicas en las islas (una local con 2 enfermeras, y otra privada con 1 médico), que se pasan el día entero solucionando problemas de higado, e infecciones de oidos.

Pero los problemas “de higado” no son los únicos de la isla. Si bien no hay Malaria, lo que si suele haber son epidemias de Dengue, traspasadas por picadura de mosquito, y que en su versión breve causan fiebres altas, dolores en articulaciones, y malestar general durante al menos 5-6 días.

Gili Trawangan-15

Pero la fiesta no lo es todo en las Gili, el buceo es la atracción principal, habiendo 6 centros de buceo en Gili Air, 1 en Meno, y 14 (!!!) en Trawangan, varios de ellos pertenecientes a los mismos propietarios (la mafia de los centros de buceo y villas de lujo de las islas!). Pero dejando las mafias locales y occidentales de lado, en cuanto a la calidad de las islas como paraiso del buceo, no mata. Para empezar a bucear, las Gili no están mal, ofrecen arrecifes y tortugas. Para gente con más experiencia, las Gili no se pueden comparar con Bunaken, ni Sulawesi en general, ni Komodo, y mucho menos Borneo. En el 2004 recibieron pleno impacto del Tsunami, y aún hoy muchos sitios no han conseguido recuperar su calidad coralina anterior. Una organización, BioRocks, ha asentado su centro en las islas, y gracias a sus proyectos de preservación del medio ambiente subacuático y en particular del crecimiento del coral mediante impulsos eléctricos, está ayudando a mejorar el aspecto de los arrecifes de las islas.

Y el remate final es la cataloguización de estas islas como centro de turismo sexual para mujeres: parece ser que hay mujeres occidentales que vienen aquí a por el “novio” indonesio, al cuál le pagan bebidas, drogas y lo que sea necesario para que se convierta en su novio exótico. Evidentemente al finalizar las vacaciones, todo son promesas de amor eterno, dinero en mano, y giros mensuales, para garantizar que el novio exótico todavía la espera. Por supuesto el novio exótico debe tener al menos 12 novias occidentales, una para cada mes, que le mantiene a el y a su familia, que convenientemente vive en Lombok, lejos de todo este absurdo.

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Quizás sea necesario mencionar que desde 1891 Trawangan fue una isla prisión, y lo siguió siendo hasta los años ’70, donde el gobierno favoreció a los reclusos que habían cumplido condena allí con parcelas de terreno para el cultivo de cocos. Hoy en día la tradición continúa, la diferencia es que en la actualidad los locales recolectan a los “cocos blanquitos”, término local para referirse a los occidentales.

Finalmente mencionar que la vida aquí no está tan mal, si mantienes un estilo de vida diferente al del típico turista, y aprovechas las cosas buenas que tiene la isla… alguna habrá! ;)

Ps.- Si alguien se pregunta cómo hemos conseguido vivir aquí durante 1 mes, es fácil: Tenemos un hostal agradable, tranquilo, barato y con internet (!!); hemos conocido gente agradable; hemos estado trabajando en la tienda de dos centros de buceo (Sergio en Blue Marlin y yo en Trawangan Dive) de gratis a cambio de buceo; y hemos tenido la posibilidad de saborear varias veces unos solomillos de ternera en condiciones. No hemos trabajado mucho de buceo, que era nuestra intención, pero sí en temas de internet (vaya si es irónica la vida!).

Gili Trawangan-4

Ps2.- Si a alguien le interesa leer más sobre la realidad de las Gili, aquí os dejo un enlace interesante,  el post de Le Favre.